
Casada con mi cuñado
Escarlata Ohara · Completado · 277.2k Palabras
Introducción
Mi relación con Steve Taylor era eso, mi sueño efímero, los dos éramos novios desde que éramos unos adolescentes, ahora con 23 años queríamos dar el paso de casarnos.
Todo estaba preparado y listo, mis padres estaban encantados con la idea de casarme con el hijo menor y consentido de uno de los hombres más poderosos del país Oliver Taylor
Un click y despiertas de ese sueño maravilloso que te hace sentir que el mundo se puede acabar.
— Lamento informales que Steve Taylor desaparecio — fueron las palabras que empezaron el viacrucis de mi vida.
Perder al amor de tu vida y saber que estás embarazada de pocas semanas no es la mejor combinación para una familia conservadora que quería que perdiera lo único que me unía a su recuerdo.
— No voy a dejar que pierda a mi nieto, lo único que me queda de mi hijo, ella se va a casar con Dominick, mi hijo mayor — propuso mi suegro.
—¡Nunca!— fue mi respuesta pero mi destino ya estaba ligado a Dominick Taylor, el hombre más arrogante que pudiera conocer en mi vida y que distaba de ser mi pareja ideal
Capítulo 1
Capitulo 1
Año 1999
Nunca pensé que llegaría por fin el día en que terminaría la universidad, la carrera de economía la hice más por cumplir un capricho de mi padre que por querer hacerlo por voluntad propia, para mí era muy importante terminarla pues mi padre me había dejado muy claro que solo después de obtener un título universitario me permitiría casarme con mi novio de toda la vida Steve Taylor.
—¡Loren!— grito mi nana mientras daba golpes fuertes en mi puerta intentando apresurarme por de los invitados que nos esperaban.
Me había comprado un vestido en la quinta avenida muy especial de color rosa con algunos detalles florales en el estampado en la parte inferior, un peinado recogido sencillo con un pequeño listos de seda y un poco de mi perfume de París, era un día muy importante para mí y quería verme espectacular, ser el centro de atención de todos.
Mi padre me dio un beso en la mano y me bajo por las escaleras hasta el salón donde varios invitados nos esperaban para celebrar mi logró de haberme graduado, el primero en acercarme a darme un beso en la mejilla fue Steve que tenía un hermoso arreglo de flores.
Estaba enamorada de él, nunca antes había sentido tanto amor en mi corazón, el se había encargado de llenar mi pecho de sentimientos especiales, Steve y yo éramos novios desde la escuela, habíamos vivido muchas cosas en estos años de novios, el tenía 25 años y yo 23 años, una diferencia bastante aceptable, un poco mayor que yo pero no tanto, habíamos madurado al mismo tiempo y lo mejor nuestro cumpleaños era el mismo mes.
Un brindis de mi padre lleno de palabras de orgullo donde me describía como su mayor tesoro, mientras mi madre con una sonrisa gentil me tomaba de la cintura, a veces odiaba la atención que me daban a mí pues mi hermana Jacky sentía celos de esa atención desbordada que mis padres me dedicaban, no era fácil para mí ser la hermana favorita pero Jacky se metía en problemas siempre así que solo le daba dolor de cabeza a mis padres.
— Hoy es un día importante para mí — Steve se escuchaba nervioso, se agachó colocando una rodilla en el suelo y saco un hermoso anillo con una gran diamante en forma de corazón —¿Quieres ser mi esposa ?— se podía escuchar la voz de emoción de Steve mientras yo suspiraba nerviosa, la respuesta estaba clara desde hace mucho.
— Si, si acepto — deje que me colocará el anillo y me besara.
La madre de Steve había muerto así que su único apoyo en ese momento era su padre, Oliver Taylor uno de los hombres más ricos del país que estaba feliz por su hijo y por este compromiso.
Un ruido de vidrios rotos se escuchó al fondo de la fiesta dañando el momento de la magia y la elegancia, los invitados giraron para ver a nada más y nada menos que Dominick Taylor, el hermano mayor de Steve ebrio que caminaba de un lado a otro tambaleando ebrio.
Era una pesadilla y esa mancha negra que odiaba de Steve, la oveja negra de los Taylor y preciso tenía que ser mi cuñado, Steve se dirigió pad ayudarlo, quería mucho a su hermano y justificaba sus actitudes pero yo lo aborrecía y cada vez que tocábamos el tema de su hermano sencillamente la discusión se hacía presente por lo que preferí siguiendo un consejo de mi madre olvidar ese tema.
La fiesta termino después de un pequeño show de ebrio del hombre, acababa de arruinar mi fiesta de grado y de compromiso, Dominick solo pensaba en el era un egoísta descarriado que solo veia por su propio bienestar, un irresponsable que administraba los negocios de la familia, Steve en unas semanas sería el nuevo líder corporativo de la empresa pues Dominick a pesar de ser el mayor ya había demostrado no ser el indicado para el puesto.
Subí a mi habitación enojada, el mismo Oliver se excuso conmigo, me coloque la pijama un shorts y camisa de tiras de seda y empecé a seguir mi rutina nocturna, la crema en mi cuerpo para que siguiera siendo tan suave.
Escuche un golpeteo en la puerta, era Steve que se había escabullido por el jardín de a casa hasta mi ventana, lo hice seguir rápidamente, mis papás lo adoraban pero también sabía que eran muy moralistas y odiaban un escándalo.
—¿Que haces aquí?— le dije mientras tomaba su mentón con una sonrisa para dejar un suave beso en sus labios.
— Perdón por Dominick, se que es un idiota pero es mi hermano y quiero apoyarlo — Steve estaba avergonzado, el jamás había hecho algo para tener que disculparse y ahora tenía que hacerlo por su hermano borracho.
— Olvídalo, lo importante es que vamos a estar juntos, que en unos meses seré la señora de Steve Taylor — lo bese de nuevo.
Los besos siempre eran intensos, los dos siempre teníamos una especie de tensión sexual pero no habíamos llegado a la cama aún, yo le había pedido un poco de tiempo para estar preparada, mi mamá me había metido en la cabeza una idea de la santidad y lo importante de la virginidad que no era fácil de sacar de la cabeza.
Caímos en la cama y el tocó mi cuerpo con suavidad, nunca en mi vida me había sentido así quizás antes su había sentido excitación pero está indudablemente era la primera vez que me sentía húmeda.
— Me voy a detener ahora porque después no voy a poder controlarme — susurro Steve en mi oido, cada vez que sentía que estaba muy cerca de perder la cabeza hacia lo mismo, me daba un beso y se iba.
Lo agarre de la espalda, mis ojos estaban brillando de deseo — No quiero que te detengas.... Sigue — le pedí mientras el sonreía.
Paso su mano por mi abdomen mientras yo mandaba saliva, tocó mis pechos por debajo de la camisa, era nuevo para mí no habíamos llegado tan lejos.
Sus besos fueron intensos y lentamente la ropa cayó al suelo, fue muy estresante de mi parte estar desnuda delante de él, no hubo un solo rincón de mi cuerpo que no quisiera sentir sus besos, gemi suavemente no quería ser escuchada.
Llegó el momento, el entró en mi fue bastante doloroso, quise gritar y para conntrolar eso decidí poner mi puño y morderlo.
Sentí un escalofrío que recorrió mi cuerpo, mientras los dos uniamos nuestras manos, era nuestra primera vez y queríamos vivir la magia.
Me abrazo y yo me sentí suya, estaba asustada por la mancha de sangre pero era normal, me abrazo con fuerza mientras me daba un beso en la frente — Te amo Steve— nos quedamos dormidos de esa manera, no quería que me dejara.
Muy temprano se levanto, mis padres no podían ver qué el había pasado la noche en la casa, teníamos que sacarlo de allí y evitar el escándalo, nos dimos muchos besos
— Quiero venir más tarde y que vayamos a un sitio especial para los dos pero papá me envió de viaje a Argentina, quiere que cierra unos negocios y que me vean como el nuevo jefe, ya sabes que le van a quitar el título a mi hermano de Director — Steve no quería ser parte de este mundo empresarial pero tampoco quería decepcionar a su padre.
— Te hice esto hace mucho, prometí que te lo daría cuando este día llegará, es un collar con mitad de sol, tu tendrás una y yo otra así estaremos unidos — se la coloque en el cuello mientras la tuviéramos seguiríamos juntos, suena cursi pero el amor a veces es así.
Se fue por la ventana de la habitación y me despedí de él mientras la penumbra aún sin sol de la madrugada se lo comió en medio de la nada, algo en mi corazón me hizo saber que no lo volvería a ver, quise sacar de mi cabeza esa idea pero se metió aún más en mi sangre.
Tome una ducha para sacar esa idea de mi cabeza quería concentrarme en algo más importante, habia tenido mi primera vez y había sido tan especial como soñé, Steve fue delicado los dos éramos unos inexpertos, pero el parecía saber más del roce de cuerpo, hice lo que me pidió y disfrute hasta sentir una explosión en mi cuerpo y sonrei al verlo feliz dejando su semilla en mi.
Me quedé dormida hasta muy tarde, había pasado toda la noche con el así que le pedí a la gente de servicio no molestarme.
Me desperté casi en la noche y decidí tomar la pastilla del día después pues no me había cuidado y un embarazo no sería nada conveniente.
Cuando iba a abrir el empaque golpeó mi madre entrando rápidamente, en medio de mis nervios bote la pastilla debajo de la cama — Tienes que bajas ahora mismo al salón —.
—¡Tiene que ser una mentira!— grite con lagrimas en los ojos mientras me explicaban lo que había sucedido, Oliver y Dominick llegaron a casa vestidos de negro y con lentes de sol para ocultar sus lágrimas.
— Lo siento mi querida niña, pero Steve tuvo un accidente aéreo, no encuentran el avión pero todos los rescatistas están de acuerdo en lo mismo, Steve y la tr
ipulación no pudieron sobrevivir — explica Oliver con la voz quebrada.
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