42- suerte para mí

Sus ojos se abrieron con deseo. En unos pocos pasos rápidos cruzó la habitación, sus manos en el cabello de ella y sus labios contra los de ella. Se besaron apasionadamente, las manos de Terri explorando cualquier parte de su cuerpo que pudieran alcanzar. Bíceps. Caderas. Hombros.

Cada parte de él ...

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