
Comprada por el Mafioso
tefaprada9401 · Completado · 137.1k Palabras
Introducción
Capítulo 1
Me observo en el espejo sin poder creer que me haya animado a utilizar este tipo de ropa, Me cuesta mucho usar ropa sexy, pero hoy quería arriesgarme, estaba de aniversario con mi esposo, así que era la ocasión perfecta para hacerlo.
Decidida subo a la habitación para poder esconderme mientras él llega, como una chica pequeña me escondo detrás de las cortinas de la habitación y en ese preciso momento siento el sonido de la puerta.
Observo con mis ojos llorosos como mi esposo y mi mejor amiga entran casi desnudos besándose apasionadamente. Mis manos me tiemblan y todo mi cuerpo igual, rápido salgo de mi escondite para poder enfrentarlos
—Saúl, ¿Cómo pudiste hacerme esto?— Él se aleja de la que era mi mejor amiga, y me observa de arriba abajo como si fuera un bicho raro.
—¿Qué rayos haces vestida así?.
Sonrío negando porque no puedo creer que él me diga algo como eso cuando acabé de encontrarlo siéndome infiel con la que era mi mejor amiga.
—Te ves ridícula en esa ropa, ¿no te das cuenta de que eso no es para mujeres como tú?.
Aprieto las manos con fuerza a mis lados cuando escucho la voz chillona de la que decía ser mi amiga.
—¿Y para mujeres como tú sí?, No te importó que él sea casado y mucho menos mi esposo, aun así te metiste con él, ¿Qué tipo de mujer eres?— Ella rueda los ojos como si no le importaran mis palabras—. Además, esto que tengo puesto me lo regalaste tú— Digo señalando a Saúl, él simplemente se queda callado y aprieta los labios para no reír.
—Estás muy equivocada, querida, lo que tienes puesto es mío, se me quedó aquí una de las tantas veces en que me cogí a tu esposo en tu cama.
Sollozo con fuerza porque no puedo creer que ellos hayan hecho esto, ¿cuánto tiempo llevan juntos?.
—¿Eso es verdad Saúl?— él me observa con aburrimiento y desinterés.
—No entiendo cómo se te ocurre pensar que yo te regalaría algo así a ti.
Abro las manos con fuerza y dejo que las lágrimas que estaba deteniendo, se derramen por mis mejillas.
—Como fuiste tan cínico de regalarme algo que usa tu amante.
—En realidad no te regale nada, tú lo viste y dedujiste que te lo había comprado a ti, pero jamás dije que era así—aprieto con fuerza las manos porque en serio no puedo creer que el fuera capaz de hacerme esto.
¿Cuánto tiempo llevaban juntos?, no puedo controlarme y simplemente me lanzo contra la mujer que dijo ser mi mejor amiga por mucho tiempo y tomo su cabello en mi mano para jalarlo fuertemente, estoy enojada y humillada, me siento traicionada y lo peor fue que lo hicieron las personas que más quería y decían quererme, todo fue mentira
—¡Suéltame maldita loca!.
Aprieto con fuerza mi agarre, pero siento como Saúl me toma el brazo para que suelte a su maldita amante y luego me voltea para abofetearme con fuerza. Mis ojos se llenan de lágrimas y me toco mi mejilla por el dolor y ardor tan grande que ahora mismo estoy sintiendo.
—Quiero que te largues de mi casa ahora mismo, no es la primera vez que estamos juntos, llevamos mucho tiempo y tú solo eres la mujer que necesito para aparentar, además de que ni un jodido hijo puedes tener, toma tus cosas y lárgate de mi casa —abro la boca porque no puedo creer eso, prefiere correrme a mí de nuestra casa, porque también es mía y usar la perdida de nuestro hijo para defender a esta mujer, es bajo y atroz.
—¿La estás defendiendo a ella? —Asiente.
—Sí, la defiendo a ella, no pienso repetir las cosas dos veces, lárgate de mi casa ahora mismo.
Asiento, aunque sean las diez de la noche y deba dormir en la jodida calle porque no tengo a donde ir ni mucho menos tengo quien pueda ayudarme, di la vuelta observando con dolor y tristeza como el hombre que pensé era el amor de mi vida y con el que compartí cinco años de mi vida termino siendo un hijo de su madre traicionero que solo quería una estúpida para tener en la casa como una sirviente, parece que esa resulte siendo yo, no puedo creerlo aún.
Observo la casa que fue mi hogar por cinco años con nostalgia y un par de lágrimas caen por mi rostro.
Abro la puerta y el frío de Londres me estremece con fuerza, pero no puedo quedarme más aquí, así que con solo un abrigo y en ropa interior, camino por la calle sin mirar atrás, esto me parte el alma y me enseño que nadie es lo que parece.
No sé por cuanto tiempo camino, solo sé que ahora estoy frente a una pequeña taberna de un barrio en el que no sé cómo llegue, estaba tan perdida en mis pensamientos y dolor que no mee di cuenta de por donde estaba caminado.
Suspiro metiendo las manos en los bolsillos del saco que tengo puesto y sin yo pensarlo encuentro un par de billetes, entro al bar caminando hasta la barra donde una mujer con un par de tatuajes me observa con una ceja alzada
—¿Estás perdida chica?.
Aprieto con fuerza las manos porque ahora mismo lo que menos quiero es personas jodiéndome por mi apariencia.
—Quiero un vaso de whisky doble.
Levanta una de sus cejas en mi dirección y mirándome unos segundos más se da la vuelta para servir lo que le pedí. Cuando me lo coloca enfrente, también saco el dinero y lo coloco en la mesa.
—Creo que eso alcanza para una botella.
Los toma y contándolos asiente con una gran sonrisa en el rostro.
No sé cuanto tiempo paso, solo sé que el alcohol se apoderó de mi cuerpo y todo me da vueltas, creo que ya estoy más que tomada, así que sin más me levanto de la silla para poder salir del lugar
—Deberías llamar a alguien, no estás en condiciones de salir así, puede pasarte algo—río en dirección de la mujer que me observa desde la barra
—No tengo a nadie que se preocupa por mí, estoy sola.
Sus ojos me regalan una mirada de compasión y ahora mismo eso es lo que menos necesito.
Salgo del lugar recibiendo de nuevo el frío de la ciudad que hace que mis mareos sean más fuertes, suspiro intentando observar la calle para poder buscar algún lugar en el que pasar la noche y camino hasta un callejón sin darme cuenta de nada
—Pero miren esa hermosura que nos trajo la noche.
Achicó los ojos para poder ver de donde viene esa voz, y observo como frente a mí unos hombres de vestimenta sucia y con mal olor se acercan
—Déjenme tranquila, solo quiero dormir—sonríen acercándose cada vez más a mí y mi cuerpo empieza a temblar por el miedo que se apodera de mi cuerpo —. No se acerquen, se los advierto— los hombres solo me observan riéndose y veo como uno se acerca rápidamente.
—La chica creo que digo que la dejaran tranquila.
Observo detrás de mí y veo a un hombre muy guapo con un traje de etiqueta y algunos tatuajes en sus dedos y cuello, su mirada es imponente e intimidante y cuando los hombres frente a mí lo ven, tiemblan en su lugar.
—Lo sentimos padrino, no queríamos molestarla, pensamos que era una puta del lugar—aprieto con fuerza los dientes
—No soy ninguna jodida puta, imbécil.
Siento como una presencia se coloca a mis espaldas y no sé por qué, pero me hace temblar con fuerza.
—Lárguense de aquí ahora mismo, si en cinco segundo no se han largado, voy a pegarles un puto tiro.
Ellos asienten repetidamente y desaparecen con rapidez, suspirando me doy la vuelta para verlo a los ojos y en ese momento todo me da vueltas de nuevo, el susto por pensar que iban a violarme o algo así, hizo que la borrachera desapareciera rápidamente, pero de la misma manera en como se fue, regreso.
—Gracias por lo que hiciste, no tengo dinero como pagarte, pero espero que con mis agradecimientos baste.
El hombre hace su cabeza para un lado para mirarme fijamente y en serio que eso hace que todo mi cuerpo se caliente con rapidez. Dios creo que el alcohol está haciendo estragos en mí ahora mismo.
—No tienes nada que agradecer, solo estaba haciendo la caridad del día, no deberías de andar así y mucho menos sola picola ragazza.
Levanto una de mis cejas en su dirección, ¡Mierda¡, el hombre es italiano y qué sexi se escuchó eso, aunque no sepa qué razón dijo!
—¿Qué fue lo que dijo?—él sonríe levantando la comisura de su labio en mi dirección
—No importa, creo que deberías llamar a alguien para que venga por ti.
Sonrío, recordando lo sola que estoy, y otro mareo se apodera de mí, haciendo que me agarre con fuerza del brazo del hombre.
—Creo que voy a desmayarme ahora mismo —me observa con confusión y es lo único que veo antes de dejarme llevar por la oscuridad.
Últimos capítulos
#100 Epilogo
Última actualización: 7/9/2025#99 capitulo 52
Última actualización: 7/9/2025#98 capitulo 51
Última actualización: 7/9/2025#97 capitulo 50
Última actualización: 7/9/2025#96 capitulo 49
Última actualización: 7/9/2025#95 capitulo 48
Última actualización: 7/9/2025#94 capitulo 47
Última actualización: 7/9/2025#93 capitulo 46
Última actualización: 7/9/2025#92 capitulo 45
Última actualización: 7/9/2025#91 capitulo 44
Última actualización: 7/9/2025
Te podría gustar 😍
Esta Vez Él Me Persigue Con Todo
Afuera del salón de baile, ella se acercó a él mientras fumaba junto a la puerta, con la intención de, al menos, darle una explicación.
—¿Todavía estás enojado conmigo?
Él tiró el cigarrillo y la miró con abierto desprecio.
—¿Enojado? ¿Crees que estoy enojado? Déjame adivinar: Maya por fin descubre quién soy y ahora quiere "reconectar". Otra oportunidad ahora que sabe que mi apellido viene acompañado de dinero.
Cuando ella intentó negarlo, él la interrumpió.
—Fuiste algo pasajero. Una nota al pie. Si no hubieras aparecido esta noche, ni siquiera me habría acordado de ti.
Las lágrimas le escocieron en los ojos. Estuvo a punto de hablarle de su hija, pero se detuvo. Él solo pensaría que estaba usando a la niña para atraparlo y quedarse con su dinero.
Maya se lo tragó todo y se marchó, segura de que sus caminos nunca volverían a cruzarse... pero él continuó apareciendo en su vida, hasta que fue él quien se rebajó, rogándole humildemente que lo aceptara de vuelta.
Déjalos Arrodillarse
Expulsada por su manada. Olvidada por los licántropos.
Vivía entre humanos —callada, invisible, oculta en un pueblo en el que nadie se fijaba dos veces.
Pero cuando su primer celo llega sin previo aviso, todo cambia.
Su cuerpo se enciende. Sus instintos gritan. Y algo primitivo se agita bajo su piel—
invocando a un gran y temible Alfa que sabe exactamente cómo apagar su fuego.
Cuando él la reclama, es éxtasis y ruina.
Por primera vez, cree que ha sido aceptada.
Vista.
Elegida.
Hasta que él la deja a la mañana siguiente—
como un secreto del que nunca se debe hablar.
Pero Kaelani no es lo que ellos creían.
No carece de lobo. No es débil.
Hay algo antiguo en su interior. Algo poderoso. Y está despertando.
Y cuando lo haga—
todos recordarán a la chica a la que intentaron borrar.
Especialmente él.
Ella será el sueño que él no dejará de perseguir... lo único que alguna vez lo hizo sentir vivo.
Porque los secretos nunca permanecen enterrados.
Y los sueños tampoco.
Vendida al Señor de la Noche
Falso Matrimonio con el Poderoso Enemigo de Mi Ex
Hasta que descubrí que Niall, guapísimo alfa de la manada vecina, era mi pareja destinada. Por fin llegaba mi turno de ser elegida.
Dios, qué ingenua fui.
Cuatro años de compromiso infernal. Teñiéndome el pelo de rubio para complacer sus gustos. Metiéndome en vestidos ajustados, haciendo de su sirvienta personal… solo para oír que serviría más como empleada que como pareja.
Todo porque su corazón le pertenecía a mi hermana.
Esa noche, tiré sin querer el portarretratos con su foto. Me abofeteó. Fuerte. Dijo que nunca estaría a su altura.
Así que lo abofeteé de vuelta, hice pedazos su foto y acepté su rechazo.
Creí que ahí terminaba todo. Hasta que los encontré en el club, riéndose de lo patéticos que habían sido mis cuatro años de intentos. Todo el compromiso había sido su juego enfermo.
Borracha y furiosa, hice algo imprudente con mi misterioso vecino. El alfa Hudson, rostro esculpido por los dioses, peligro en cada línea perfectamente hecha a su medida.
Lo más importante: es el némesis de mi ex.
¿Y qué? El mejor sexo de mi vida.
Pensé que sería un simple encuentro de una noche para olvidar.
Me equivoqué otra vez.
Es más rico que Niall, más poderoso que mi familia e infinitamente más peligroso.
Y no piensa dejarme ir.
Esta vez, no voy a ser la segunda opción de nadie.
Paraíso Cruel - Un Romance Mafioso
Llamar por accidente a tu jefe...
Y dejarle un mensaje de voz subido de tono cuando estás, eh... «pensando» en él.
Trabajar como la asistente personal de Ruslan Oryolov es un trabajo infernal.
Después de un largo día satisfaciendo cada capricho del multimillonario, necesito liberar estrés.
Así que, cuando llego a casa esa noche, eso es exactamente lo que hago.
El problema es que mis pensamientos siguen estancados en el imbécil de mi jefe que me está arruinando la vida.
No pasa nada; porque de todos los muchos pecados de Ruslan, ser guapísimo podría ser el más peligroso.
Esta noche, fantasear con él es justo lo que necesito para llevarme al límite.
Pero cuando bajo la mirada hacia mi teléfono, aplastado a mi lado,
Ahí está.
Un mensaje de voz de 7 minutos y 32 segundos...
Enviado a Ruslan Oryolov.
Entro en pánico y lanzo mi teléfono al otro lado de la habitación.
Pero no hay forma de deshacer el daño causado por mi muy sonoro orgasmo.
Entonces, ¿qué puedo hacer?
Mi plan era simplemente evitarlo y actuar como si nunca hubiera pasado.
Además, nadie tan ocupado revisa sus mensajes de voz, ¿verdad?
Pero cuando programa una reunión a solas conmigo de exactamente 7 minutos y 32 segundos,
Una cosa es segura:
Lo.
Escuchó.
Todo.
La última oportunidad de la luna morbosa
Pero todo cambió el día que me dijeron que mi loba se había quedado dormida. El doctor me advirtió que si no marcaba o rechazaba a Alexander dentro de un año, moriría. Sin embargo, ni mi esposo ni mi padre se preocuparon lo suficiente como para ayudarme.
En mi desesperación, tomé la decisión de dejar de ser la chica dócil que ellos querían que fuera.
Pronto, todos me llamaron loca, pero eso era exactamente lo que quería—rechazo y divorcio.
Lo que no esperaba era que mi antes arrogante esposo un día me rogara que no me fuera…
Elegida por el Rey Alfa Maldito
—Pero yo sobreviviré.
Lo susurré a la luna, a las cadenas, a mí misma—hasta que lo creí.
Dicen que el Rey Alfa Maximus es un monstruo—demasiado grande, demasiado brutal, demasiado maldito. Su cama es una sentencia de muerte, y ninguna mujer ha salido viva de ella. Entonces, ¿por qué me eligió a mí?
La omega gorda e indeseada. La que mi propia manada ofreció como basura. Una noche con el Rey despiadado se suponía que acabaría conmigo. En cambio, me arruinó. Ahora ansío al hombre que toma sin piedad. Su toque quema. Su voz manda. Su cuerpo destruye. Y sigo regresando por más. Pero Maximus no ama. No tiene compañeras. Él toma. Él posee. Y nunca se queda.
—Antes de que mi bestia me consuma por completo—necesito un hijo que tome el trono.
Qué lástima para él... no soy la chica débil y patética que tiraron. Soy algo mucho más peligroso—la única mujer que puede romper su maldición... o destruir su reino.
Mi profesor vampiro
De hecho, era hábil y muy sexy. Dejé efectivo y me escapé a la mañana siguiente.
Más tarde, me topé con el «chico de compañía» en mi clase y descubrí que, de hecho, era mi nuevo profesor. Poco a poco, me di cuenta de que había algo diferente en él...
«Olvidaste algo».
Me regaló una bolsa de la compra delante de todos los que tenían cara de póker.
«Qué...»
Empecé a preguntar, pero ya se estaba alejando.
Los demás estudiantes de la sala me miraban fijamente, preguntándose qué me acababa de entregar.
Eché un vistazo al interior de la bolsa y la cerré al instante, sintiendo que la sangre salía de mi cuerpo.
Era el sujetador y el dinero que había dejado en su casa.
El Arrepentimiento del CEO: Los Gemelos Secretos de Su Esposa Perdida
Aria Taylor despierta en la cama de Blake Morgan, acusada de seducirlo. ¿Su castigo? Un contrato matrimonial de cinco años—su esposa en papel, su sirvienta en realidad. Mientras Blake presume a su verdadero amor, Emma, en las galas de Manhattan, Aria paga las facturas médicas de su padre con su dignidad.
Tres años de humillación. Tres años de ser llamada la hija de un asesino—porque el coche de su padre "accidentalmente" mató a un hombre poderoso, dejándolo en coma y destruyendo a su familia.
Ahora Aria está embarazada del hijo de Blake. El bebé que él juró que nunca querría.
Alguien quiere matarla. La encerraron en un congelador, sabotearon cada uno de sus pasos. ¿Es porque su padre está despertando? ¿Porque alguien tiene miedo de lo que él pueda recordar?
Su propia madre intenta desconectarlo. La perfecta Emma de Blake no es quien aparenta ser. Y esos recuerdos que Aria tiene de salvar a Blake de un incendio? Todos dicen que son imposibles.
Pero no lo son.
A medida que los ataques se intensifican, Aria descubre la traición definitiva: La mujer que la crió podría no ser su verdadera madre. El accidente que destruyó su vida podría haber sido un asesinato. Y Blake—el hombre que la trata como propiedad—podría ser su única salvación.
Cuando su padre despierte, ¿qué secretos revelará? ¿Descubrirá Blake que su esposa lleva a su heredero antes de que alguien la mate? Y cuando él sepa quién realmente lo salvó, quién realmente lo drogó, y quién ha estado cazando a su esposa—¿se convertirá su venganza en su redención?
Sexi Detrás de la Máscara
En Taylor Industries, ella es Joy Smith, la CFO desaliñada que ahoga sus curvas en poliéster sin forma y lleva una peluca. En casa, es la esposa olvidada de un abogado infiel que no la ha tocado en tanto tiempo que empieza a preguntarse si está rota. Cuando encuentra unas bragas de encaje rosa fuerte metidas entre los cojines del sofá —definitivamente no suyas—, no es dolor lo que siente. Es libertad.
Grayson Taylor ya no tiene relaciones. No después de haber encontrado a su prometida, una actriz, con otra mujer. Ahora canaliza todo en adquisiciones hostiles y reuniones de directorio, especialmente en aquellas en las que su CFO demasiado cautelosa pelea con él por cada maldita compra. Joy Smith es brillante, exasperante y graciosa cuando él le pulsa todos los botones.
Pero Honey está cansada de ser invisible. Cansada de no haber sentido nunca un placer de verdad. Así que, cuando su mejor amiga le pasa los datos de The Velvet Room, el club de máscaras más exclusivo de Manhattan, se promete a sí misma solo una noche. Una noche para averiguar si su marido tiene razón, si de verdad es frígida, o si simplemente nunca la han tocado las manos adecuadas.
No espera que el desconocido enmascarado la reclame en cuanto cruza la puerta. No espera la química que estalla entre ellos, la forma en que él hace que su cuerpo cante, ni los orgasmos que la dejan temblando. No espera que él le entregue una dirección de correo electrónico con una sola orden:
—Solo yo. Nadie más te toca.
El Latido Prohibido
La mía cambió en el tiempo que tomó abrir una puerta.
Detrás de ella: mi prometido Nicholas con otra mujer.
Tres meses hasta nuestra boda. Tres segundos para verlo todo arder.
Debí haber corrido. Debí haber gritado. Debí haber hecho cualquier cosa excepto quedarme allí como una tonta.
En cambio, escuché al mismísimo diablo susurrar en mi oído:
—Si estás dispuesta, podría casarme contigo.
Daniel. El hermano del que me advirtieron. El que hacía que Nicholas pareciera un niño de coro.
Se apoyó contra la pared, observando cómo mi mundo se desmoronaba.
Mi pulso retumbaba. —¿Qué?
—Me escuchaste. —Sus ojos se clavaron en los míos—. Cásate conmigo, Emma.
Pero al mirar esos ojos magnéticos, me di cuenta de algo aterrador:
Quería decirle que sí.
Que comience el juego.
El Proyecto de la Prisión
¿Puede el amor domar a los intocables? ¿O solo avivará el fuego y causará caos entre los reclusos?
Recién salida de la preparatoria y ahogándose en su pueblo sin futuro, Margot anhela escapar. Su mejor amiga, Cara, piensa que ha encontrado la manera perfecta de salir para ambas — El Proyecto Prisionero — un programa controversial que ofrece una suma de dinero que cambia la vida a cambio de tiempo pasado con reclusos de máxima seguridad.
Sin dudarlo, Cara corre a inscribirlas.
¿Su recompensa? Un boleto de ida a las profundidades de una prisión gobernada por líderes de pandillas, jefes de la mafia y hombres que ni los guardias se atreverían a enfrentar...
En el centro de todo, conoce a Coban Santorelli — un hombre más frío que el hielo, más oscuro que la medianoche y tan mortal como el fuego que alimenta su ira interior. Sabe que el proyecto podría ser su único boleto a la libertad — su único boleto a la venganza contra quien logró encerrarlo, así que debe demostrar que puede aprender a amar...
¿Será Margot la afortunada elegida para ayudar a reformarlo?
¿Será Coban capaz de aportar algo más que solo sexo?
Lo que comienza como negación puede muy bien convertirse en obsesión, que luego podría convertirse en verdadero amor...
Una novela romántica temperamental.












