Capítulo 23 La invitación

Alma

Durante unos segundos ninguno de los dos habla.

Y eso es extraño.

Porque normalmente siempre tenemos algo que decirnos. Una discusión absurda. Una provocación. Un comentario sarcástico. Cualquier cosa.

Pero esta vez no.

Esta vez el silencio pesa demasiado.

Quizá porque acaba de decir algo...

Inicia sesión y continúa leyendo