Capítulo 26 Maldito problema

Alma

Victoria se marcha y yo me quedo sola en el comedor, con las manos todavía temblando un poco y una sensación rara en el pecho que no sé si es culpa, alivio o simplemente hambre emocional. Me quedo sentada unos minutos más, mirando la puerta por la que acaba de salir, y me repito que ha sali...

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