Capítulo 28 Herida

Alma

No sé de dónde saco la fuerza para sonreír, pero sonrío como si Belmonte acabara de contarme un chiste simpático y no de clavar un dedo directamente en la herida.

—Francisco Rivera —repito, con la cabeza ladeada—. No, no me suena de nada. Mi familia es de un pueblo pequeño cerca de la ...

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