Capítulo 44 Dime cómo

Alma

En cuanto la puerta se cierra detrás de los Belmonte, me dejo caer en la silla más cercana y me quedo mirando los platos a medio terminar sobre el mantel como si fueran la cosa más interesante del mundo. Adriano no se mueve de donde está, de pie junto a la ventana, con las manos en los bols...

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