Capítulo 51 No es mi problema

Alma

La mañana empieza demasiado tranquila para todo lo que está en juego. Me despierto a las siete, con la luz gris de noviembre colándose por las persianas, y durante unos segundos no recuerdo qué día es ni qué está a punto de pasar. Después lo recuerdo todo de golpe y me incorporo en la cama ...

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