Capítulo 55 No digo nada

Alma

Vera nos espera en el penthouse con la mesa puesta y la cara de haber dormido por fin una noche entera. Nos abraza a los dos en cuanto entramos, cosa que no había hecho nunca, y después nos empuja hacia el salón.

—Tenéis que contármelo todo. Cómo era la casa, qué habéis hecho, si habéis comido...

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