Capítulo 57 El problema

Alma

Los días siguientes son raros. No malos, pero raros. Adriano me trata con cuidado, como si fuera algo frágil que pudiera romperse con cualquier palabra, y yo no sé cómo decirle que no necesito que me trate así. Que estoy triste, sí, y que estoy enfadada, también, pero que no soy de cristal....

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