Capítulo 64 Una coincidencia

Alma

La mañana siguiente empieza con una llamada de Vera que me hiela la sangre antes de que consiga decir nada.

—Alma, ¿puedes venir? Mateo se ha ido esta mañana y ha dejado todas sus cosas. No sé qué pasa, pero no me contesta al teléfono.

Miro a Adriano, que está a mi lado en la cama, y le a...

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