Capítulo 10 La única que puede domar al monstruo

La oficina de Gastón estaba en silencio cuando la puerta se abrió de golpe. Iván entró primero y detrás de él venía Mateo.

El hombre todavía llevaba marcas en el rostro y los brazos por las peleas constantes dentro del psiquiátrico. Sus pasos eran pesados, pero sus ojos estaban claros.

Minutos antes...

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