Capítulo 114 Mi guapo y sexy esposo

Al llegar a la casa, Aria venía completamente dormida, apoyada en su hombro, respirando suave, tranquila, ajena al mundo, Demian solo sonrió al verla así, tan confiada, tan suya, el chofer se detuvo y él acomodó su cuerpo con cuidado antes de abrir la puerta, se bajó primero y luego la tomó en brazo...

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