Capítulo 122 Cuidando a mi esposa

En la mansión, Demian abrazaba a Aria contra su pecho, dormía con ella y el bebé, su brazo rodeando su vientre ahora vacío, como si aún quisiera proteger lo que ya estaba en sus brazos, mientras Aria sostenía a su pequeño hijo pegado a su pecho, Dante vigilaba desde fuera, organizando todo, los homb...

Inicia sesión y continúa leyendo