Capítulo 129 Maldita cuarentena, es una tortura

La mañana llegó, y Alex sentía un peso en el estómago, algo firme, caliente… el brazo de Gastón, que dormía profundamente, completamente estirado en la cama como si fuera suya.

—Ash, idiota… no me dejas respirar…

Empujó su brazo con fastidio, pero él apenas se movió.

—Mmm… no seas molesta… anoche ro...

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