Capítulo 135 La quiero como cuñada

Alexandra miró a Derian con calma, sus ojos dorados analizándolo sin prisa, y luego sonrió de lado, como si nada de lo que él acababa de insinuar tuviera peso alguno.

—Perdón… ¿nos conocemos?

Derian entrecerró los ojos, incrédulo.

—¿Qué acaso no te acuerdas, salvaje?

Daria miró a Alexandra, luego a ...

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