Capítulo 228 Mi esposa es la dueña de la empresa

Aria se levantó de inmediato y se lanzó prácticamente contra él. Demian alcanzó a dejar los documentos a un lado antes de recibirla entre sus brazos. Ella rodeó su cuello y lo besó con entusiasmo, consiguiendo que parte de la tensión con la que había llegado desapareciera.

—¿Qué haces aquí? —pregunt...

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