Capítulo 242 No te irás tan fácil

En la mansión, Dante permanecía inclinado frente a Alejandro mientras terminaba de colocar la medicina que Fénix había enviado sobre lo que quedaba de su pierna. El tratamiento había detenido el sangrado y mantenía la herida limpia, algo que, dadas las circunstancias, Alejandro no parecía agradecer ...

Inicia sesión y continúa leyendo