Capítulo 25 Relájate, necesito saborearte

La gala había terminado entrada la noche.

Cuando llegaron a la mansión, Aria caminaba con cuidado apenas se bajó del auto.

—Au…

Se detuvo un momento, frunciendo el ceño.

Demian la miró.

—¿Qué pasa?

—El zapato… creo que me lastimó el talón.

Demian no dijo nada más, simplemente se inclinó y la tomó en...

Inicia sesión y continúa leyendo