Capítulo 250 Eres mi vida entera.

Demian estaba de rodillas frente al pequeño Dante, arreglando por tercera vez el diminuto moño que llevaba al cuello. El niño permanecía completamente quieto, algo bastante extraño en él, contemplando fascinado su reflejo en el espejo de cuerpo entero. Habían pasado dos años desde la muerte de Aleja...

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