Capítulo 263 Ya sé como pedir disculpas

La mañana llegó trayendo una claridad fría a través de los ventanales de la mansión. Aria bajó a la cocina con el paso tranquilo, pero al cruzar el umbral notó una ausencia extraña; Mariela no estaba por ninguna parte.

—¿Han visto a Mariela? —preguntó Aria, observando a las empleadas.

—No, señora Ar...

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