Capítulo 276 Voy a destruir a IAN

El llanto de la mujer llenó la oficina, el corazón de Aria se detuvo, Carlos preguntó de inmediato.

— ¡¿Está muerto?!

—No, señor, aún respira —aclaró la radio de inmediato—. Creo que solo lo durmieron con algún sedante suave.

—Llévalo a la clínica de la familia ahora mismo. Los encontramos allá en d...

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