Capítulo 34 ¡¡ERES MÍA ARIA!!

Aria entró a la mansión sin mirar atrás.

Sus pasos eran rápidos, firmes, llenos de rabia.

Demian la siguió de cerca.

—Aria, espera. Te estoy hablando.

—Y yo no quiero escucharte.

No se detuvo. Subió las escaleras y caminó directo hacia la habitación. Demian la alcanzó antes de que cerrara la puerta ...

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