Capítulo 53 Debes cuidarte, no seas porfiado

Aria entró a la habitación con una bandeja en las manos, mientras Demian estaba sentado en la cama, con el abdomen vendado, revisando su laptop como si nada hubiera pasado.

Se detuvo al verlo.

—¿Qué te dijo el médico? —preguntó, aunque ya sabía la respuesta—. Reposo absoluto, Demian.

Aria frunció...

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