Capítulo 100 El embargo portuario

La parálisis del gigante

Las terminales de control de la zona aduanera parpadearon al unísono, tiñéndose del color grisáceo de las suspensiones administrativas. Desde las oficinas del puerto de la ciudad, el rugido de las grúas pórtico y el vaivén de los camiones de carga pesada comenzaron a ralenti...

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