
Contrato de Venganza: La Esposa Olvidada
Carling Galicia · Completado · 138.1k Palabras
Introducción
Pero en el tablero de la alta sociedad, las debilidades se cobran con sangre. Adrián Montenegro, un frío y despiadado CEO conocido por destruir imperios financieros y borrar del mapa a quienes se atreven a cruzarlo, le ofrece un pacto peligroso: un matrimonio por contrato estricto de un año. A cambio de su firma, Valeria obtendrá la inmunidad de su apellido, el acceso a miles de millones en cuentas suizas y el poder logístico necesario para ejecutar una venganza quirúrgica contra quienes la humillaron.
Lo que comenzó como una fría alianza de conveniencia vuela por los aires cuando un embarazo inesperado altera las reglas del juego. El heredero de los Montenegro y los Castillo no es solo un bebé secreto; es poseedor de una anomalía genética codiciada por las corporaciones farmacéuticas y los consorcios más oscuros de Europa.
Rodeados por el asedio burocrático, complots internacionales y traiciones de alto nivel que amenazan la cuna de su hijo, la distancia contractual entre Valeria y Adrián se disuelve en una atracción prohibida, dominante y letal. Juntos, dejarán de ser aliados forzados para convertirse en un matrimonio indestructible.
En este thriller corporativo de romance intenso, drama y venganza de alta alcurnia, Valeria ya no lucha por ser aceptada en su mesa familiar. Ahora, de la mano del lobo que la rescató, debe decidir si reescribir las leyes del mercado global y convertirse en la mujer que controla el destino del viejo mundo.
Capítulo 1
El salón del hotel brillaba con luces doradas y música suave. Todo estaba preparado para celebrar el compromiso de Valeria Castillo con Daniel Rivas.
Mesas elegantes, copas de champaña, invitados importantes… y sonrisas que parecían demasiado perfectas.
Valeria observaba la escena desde la puerta del balcón. La brisa de la noche movía suavemente su vestido blanco mientras intentaba controlar los nervios.
Era el día que había esperado durante años.
—Estás hermosa —dijo su amiga Laura acercándose con una copa—. Daniel debe estar muriéndose de orgullo.
Valeria sonrió, aunque en el fondo sentía algo extraño. Un presentimiento que no lograba explicar.
—¿Lo has visto? —preguntó.
Laura negó.
—Seguro está con tu padre o con los invitados importantes.
Valeria asintió, pero la inquietud seguía ahí.
Daniel nunca desaparecía en momentos importantes.
—Voy a buscarlo —dijo finalmente.
Caminó por el salón entre los invitados que la felicitaban. Algunos sonreían demasiado, otros evitaban mirarla directamente.
Eso la confundió aún más.
—¿Han visto a Daniel? —preguntó a uno de los empleados del hotel.
—Creo que subió al segundo piso hace unos minutos, señorita.
Valeria frunció ligeramente el ceño.
El segundo piso estaba reservado para habitaciones privadas.
Subió las escaleras lentamente. El ruido de la fiesta se fue apagando hasta convertirse en un eco lejano.
El pasillo estaba casi vacío.
Solo una puerta al final estaba entreabierta.
Y entonces lo escuchó.
Una risa femenina.
Una voz que conocía demasiado bien.
Valeria se quedó paralizada.
—Daniel… alguien podría entrar —dijo la voz.
Valeria sintió un frío recorrerle la espalda.
No.
No podía ser.
Se acercó lentamente a la puerta. Cada paso se sentía como si caminara hacia algo que no quería ver.
Pero necesitaba saber la verdad.
Empujó la puerta.
Y el mundo se detuvo.
Daniel estaba sobre la cama.
Y debajo de él… estaba Camila.
Su hermana.
El silencio duró apenas un segundo.
Luego Daniel levantó la cabeza.
Sus ojos se abrieron con sorpresa.
—Valeria…
Camila también giró la mirada, pero en lugar de avergonzarse… sonrió.
Una sonrisa lenta, venenosa.
—Oh… parece que llegaste antes de lo esperado.
Valeria no podía respirar.
Su corazón golpeaba tan fuerte que parecía romperle el pecho.
—¿Qué… qué están haciendo? —logró decir.
Daniel se levantó rápidamente, intentando cubrirse.
—Valeria, no es lo que parece.
Camila soltó una pequeña carcajada.
—¿En serio vas a usar esa frase tan cliché?
Valeria miró a su hermana como si fuera una desconocida.
—Camila… eres mi hermana.
Camila se levantó de la cama con absoluta tranquilidad.
—Sí, lo soy.
Se acomodó el vestido lentamente.
—Pero también soy alguien que no soporta vivir siempre en tu sombra.
Valeria sintió que el suelo desaparecía bajo sus pies.
—Tú sabías que Daniel y yo…
—Claro que lo sabía —interrumpió Camila—. Pero también sabía algo más.
Se acercó unos pasos.
—Daniel nunca estuvo realmente enamorado de ti.
Valeria giró hacia Daniel.
Esperando que dijera algo.
Que negara.
Pero él solo evitó su mirada.
Ese silencio fue peor que cualquier palabra.
—Dime que no es verdad —susurró Valeria.
Daniel pasó una mano por su cabello, nervioso.
—Valeria… las cosas se complicaron.
—¿Complicaron?
La voz de Valeria tembló.
—¡Estábamos comprometidos!
Camila cruzó los brazos.
—Sí, pero eso no significa que él te amara.
Valeria sintió que algo dentro de ella se rompía.
—¿Desde cuándo?
Daniel guardó silencio.
Camila respondió por él.
—Desde hace meses.
Las palabras golpearon como una bofetada.
Valeria dio un paso atrás.
Todo su futuro, sus sueños… todo parecía derrumbarse en ese momento.
—¿Por qué? —preguntó.
Daniel finalmente habló.
—Porque Camila entiende mejor el mundo en el que vivimos.
Valeria lo miró sin comprender.
—¿Qué significa eso?
Camila suspiró.
—Significa que Daniel necesita una mujer que esté a su altura.
La frase cayó como una sentencia.
Valeria sintió la humillación quemarle el pecho.
—Entonces… todo este compromiso… ¿era una mentira?
Daniel no respondió.
Pero Camila sí.
—Más o menos.
Valeria cerró los ojos un segundo.
Cuando los abrió, las lágrimas amenazaban con caer, pero se negó a llorar frente a ellos.
—Gracias por decirme la verdad —dijo con voz temblorosa.
Se giró para salir de la habitación.
Pero antes de que llegara a la puerta, Camila añadió:
—Ah, y Valeria…
Ella se detuvo.
—La familia ya sabe.
Valeria giró lentamente.
—¿Qué?
Camila sonrió.
—Todos sabían que Daniel y yo estábamos juntos.
El mundo volvió a detenerse.
—Eso es mentira.
—Pregúntales cuando regreses a la fiesta.
Valeria salió de la habitación casi sin sentir sus pasos.
El pasillo parecía más largo que antes.
Bajó las escaleras rápidamente.
Cuando regresó al salón… algo era diferente.
Las conversaciones se detuvieron.
Las miradas se clavaron en ella.
Sus padres estaban de pie cerca del escenario.
Su madre evitaba mirarla.
Su padre tenía el rostro tenso.
Valeria caminó hacia ellos.
—Papá… dime que no sabías nada.
El silencio fue devastador.
—Valeria —dijo finalmente su padre—. Este no es el lugar para hacer un escándalo.
La frase la golpeó con más fuerza que cualquier insulto.
—¿Escándalo?
Valeria soltó una risa amarga.
—¿Sabías que Daniel estaba con Camila?
Su padre suspiró.
—Las cosas a veces cambian.
Las lágrimas finalmente cayeron.
—Entonces todos lo sabían… menos yo.
Nadie respondió.
Valeria sintió que el aire se volvía demasiado pesado.
No podía quedarse ahí.
No podía respirar.
Salió del salón bajo las miradas de todos.
Afuera, la noche estaba fría.
La lluvia comenzaba a caer.
Valeria caminó sin dirección por la entrada del hotel.
Cada paso se sentía vacío.
Había perdido todo en una sola noche.
Su prometido.
Su familia.
Su dignidad.
—Vaya noche difícil.
La voz masculina apareció detrás de ella.
Profunda. Calmadamente poderosa.
Valeria se giró.
Un hombre alto estaba de pie bajo la luz de la entrada del hotel.
Traje oscuro.
Mirada fría.
Un rostro que imponía respeto.
—¿Quién es usted? —preguntó Valeria.
El hombre la observó durante unos segundos.
Como si ya la conociera.
—Adrián Montenegro.
El nombre le resultó familiar.
Uno de los empresarios más poderosos del país.
—¿Y por qué me habla?
Adrián dio un paso hacia ella.
—Porque creo que acabas de descubrir algo muy doloroso.
Valeria frunció el ceño.
—Eso no es asunto suyo.
Adrián sonrió ligeramente.
—Tal vez no.
Luego dijo algo que hizo que el corazón de Valeria se detuviera.
—Pero sí podría ser el comienzo de una oportunidad.
—¿Qué quiere decir?
Adrián la miró fijamente.
—Quiero decir que puedo ayudarte a vengarte de todos los que te humillaron esta noche.
Valeria se quedó inmóvil.
—¿Por qué haría eso?
Adrián respondió con una calma inquietante.
—Porque tu familia también es mi enemigo.
El silencio volvió a caer entre ellos.
La lluvia empezó a caer con más fuerza.
Adrián sacó una tarjeta de su bolsillo y se la entregó.
—Si decides que quieres recuperar todo lo que te quitaron… llámame.
Valeria miró la tarjeta sin entender.
—¿Y qué obtendría usted?
Adrián sonrió por primera vez.
Una sonrisa peligrosa.
—Algo mucho más valioso que una venganza.
Valeria levantó la mirada.
—¿Qué cosa?
Adrián respondió con una frase que cambió el rumbo de su vida.
—Una esposa.
Y en ese momento Valeria comprendió que aquel hombre no estaba bromeando.
Últimos capítulos
#126 Capítulo 126 El trono sin fin
Última actualización: 8/7/2026#125 Capítulo 125 La coronación de obsidiana
Última actualización: 8/7/2026#124 Capítulo 124 El ultimátum del imperio
Última actualización: 8/7/2026#123 Capítulo 123 La última pieza del rompecabezas
Última actualización: 8/7/2026#122 Capítulo 122 Cenizas y redención
Última actualización: 8/7/2026#121 Capítulo 121 Emboscada en la cumbre
Última actualización: 8/7/2026#120 Capítulo 120 El juicio de los cuatro reyes
Última actualización: 8/7/2026#119 Capítulo 119 La trampa de la alta sociedad
Última actualización: 8/7/2026#118 Capítulo 118 El cerebro en la penumbra
Última actualización: 8/7/2026#117 Capítulo 117 La sombra del testamento
Última actualización: 8/7/2026
Te podría gustar 😍
Después de la Aventura de mi Esposo, me Volví a Casar con un Multimillonario
Sin Segunda Oportunidad, Despreocupada y Próspera
Mi prometido estaba allí con su amante embarazada envuelta en sus brazos, burlándose de mí. —Sin mí, no eres nada.
Me di la vuelta y llamé a la puerta del hombre más rico de la ciudad. —Sr. Locke, ¿interesado en una alianza matrimonial? Estoy ofreciendo una participación de cien mil millones de dólares—más un futuro imperio empresarial, sin costo alguno.
Paraíso Cruel - Un Romance Mafioso
Llamar por accidente a tu jefe...
Y dejarle un mensaje de voz subido de tono cuando estás, eh... «pensando» en él.
Trabajar como la asistente personal de Ruslan Oryolov es un trabajo infernal.
Después de un largo día satisfaciendo cada capricho del multimillonario, necesito liberar estrés.
Así que, cuando llego a casa esa noche, eso es exactamente lo que hago.
El problema es que mis pensamientos siguen estancados en el imbécil de mi jefe que me está arruinando la vida.
No pasa nada; porque de todos los muchos pecados de Ruslan, ser guapísimo podría ser el más peligroso.
Esta noche, fantasear con él es justo lo que necesito para llevarme al límite.
Pero cuando bajo la mirada hacia mi teléfono, aplastado a mi lado,
Ahí está.
Un mensaje de voz de 7 minutos y 32 segundos...
Enviado a Ruslan Oryolov.
Entro en pánico y lanzo mi teléfono al otro lado de la habitación.
Pero no hay forma de deshacer el daño causado por mi muy sonoro orgasmo.
Entonces, ¿qué puedo hacer?
Mi plan era simplemente evitarlo y actuar como si nunca hubiera pasado.
Además, nadie tan ocupado revisa sus mensajes de voz, ¿verdad?
Pero cuando programa una reunión a solas conmigo de exactamente 7 minutos y 32 segundos,
Una cosa es segura:
Lo.
Escuchó.
Todo.
En la Cama con su Jefe Idiota
Una noche. Eso es todo lo que se suponía que iba a ser.
Pero a la fría luz del día, alejarse no es tan fácil. Roman no es un hombre que suelta—especialmente no cuando ha decidido que quiere más. No solo quiere a Blair por una noche. La quiere a ella, punto.
Y no tiene intención de dejarla ir.
Nirvana: De las Cenizas a la Gloria
¿Había olvidado él cómo la estranguló, la obligó a firmar los papeles del divorcio y la convirtió en el hazmerreír de la ciudad? Ahora, él buscaba la reconciliación, pero solo ella decidiría si él era digno...
La Noche Antes de Conocerlo
Dos días después, entré a mi pasantía y lo encontré sentado detrás del escritorio del CEO.
Ahora le traigo café al hombre que me hizo gemir, y él actúa como si yo hubiera cruzado la línea.
Empezó con un reto. Terminó con el único hombre que nunca debería desear.
June Alexander no planeaba acostarse con un extraño. Pero en la noche que celebra haber conseguido su pasantía soñada, un reto salvaje la lleva a los brazos de un hombre misterioso. Es intenso, callado e inolvidable.
Pensó que nunca lo volvería a ver.
Hasta que entra en su primer día de trabajo—
Y descubre que él es su nuevo jefe.
El CEO.
Ahora June tiene que trabajar bajo las órdenes del hombre con quien compartió una noche imprudente. Hermes Grande es poderoso, frío y completamente prohibido. Pero la tensión entre ellos no desaparece.
Cuanto más cerca están, más difícil se vuelve mantener su corazón y sus secretos a salvo.
Solo un para siempre
Digo, porque debe existir una razón para que a estas alturas me siga afectando aquello que viví hace tantos años. Algo que explique, por qué los hechos que me llevaron hasta donde hoy estoy, me persigan sin cansancio.
Desde que todo comenzó, o acabó, depende de cómo se mire, no he podido avanzar. No realmente. Siempre hay algo que me hace regresar atrás.
Una frase. Un lugar. Una fecha.
Todo me lleva hacia él.
A mi supuesto "para siempre".
La frustración y la rabia me llenan cuando recuerdo cómo sucedió todo. Cómo fue capaz de mirarme a los ojos mientras besaba a otra, mientras tocaba a otra. Cómo fue capaz de culparme de todo cuando lo enfrenté.
El dolor de la traición fue horrible. No solo por lastimar mi orgullo, mi dignidad, sino también, por todo lo que provocó en mi posterior vida.
Me prometió un para siempre. Y nunca lo cumplió.
No al menos, de la forma en que debía.
La máscara del multimillonario (Un romance oscuro y ardiente)
El CEO Sobre Mi Escritorio
—Sé que sí.
—¿Y si no quiere este tipo de protección?
—La querrá —digo, bajando un poco la voz—. Porque necesita a un hombre que pueda darle el mundo.
—¿Y si el mundo arde?
Mi mano se tensa sutilmente en la cintura de Violet.
—Entonces le construiré uno nuevo —respondo—. Aunque tenga que quemar el viejo yo mismo.
No trabajo para Rowan Ashcroft.
Trabajo bajo él.
Desde mi escritorio, decido quién obtiene acceso al CEO más implacable de la ciudad y quién no pasa del lobby. Gestiono su tiempo, su silencio, sus enemigos. Mantengo su mundo en marcha mientras el mío se derrumba en silencio bajo facturas impagas, una madre internada en rehabilitación y un hermano que desapareció sin despedirse.
Rowan Ashcroft es poder envuelto en un traje a medida.
Frío. Intocable. Implacable.
No coquetea. No sonríe. No ve a las personas, solo su utilidad.
Y durante mucho tiempo, yo solo fui útil.
Hasta que empezó a observarme.
Al principio, el cambio en su atención es sutil. Una pausa demasiado larga. Una mirada que se queda. Órdenes que me acercan en vez de alejarme. El hombre que está de pie frente a mi escritorio empieza a controlar más que mi agenda, y me doy cuenta demasiado tarde de que llamar la atención de Rowan Ashcroft es mucho más peligroso que ser ignorada.
Porque los hombres como él no ansían afecto.
Ansían posesión.
Esto se suponía que era un trabajo.
No una prueba de mis límites.
No una lenta y deliberada caída en su autoridad.
Pero si Rowan Ashcroft decide que pertenezco bajo su escritorio, que así sea.
Sobrevivir tiene un precio, y las facturas no se preocupan por cómo las pago.
El compañero de segunda oportunidad de Luna
Abrí la boca cuando la conmoción y el dolor me llenaron el cuerpo. Mi marido se estaba acostando con mi hermanastra en nuestra noche de bodas. Lágrimas calientes brotaron de mis ojos mientras los sonidos húmedos y los gemidos se hacían cada vez más fuertes.
Larissa, la estimada Luna de la manada Tokenmoon, lo tenía todo. Un marido cariñoso y una manada fuerte. Pero todo era mentira. Stefan, su marido alfa, era el diablo. La maltrataba y abusaba constantemente mientras la engañaba con su hermanastra. Para empeorar las cosas, la rechazó y la despidió. Con el corazón roto, Larissa estaba perdida hasta que se topó con su pareja de segunda oportunidad.. Kaden.
Kaden, guapo como el pecado y el alfa de la manada de Griffen-Howl, es un hombre roto. Cuando su esposa huye con otro hombre, mientras lo abandona a él y a su hijo, promete no creer nunca en el amor. Pero cuando una mujer sin hogar, Larissa, entra en su territorio, parece que podría estar rompiendo esos votos. Ella es su compañera de segunda oportunidad, pero ¿podrá volver a creer en el amor?
Notas de Colisión
Valentina Cruz es la mejor copiloto que nadie quiere contratar. En un mundo dominado por hombres, su talento táctico está desperdiciado en ligas menores, hasta que una deuda familiar amenazante la obliga a aceptar un trato con el diablo. Y el diablo tiene nombre: Ares Thorne.
Arrogante, temerario y con un historial de copilotos hospitalizados, Ares es el chico malo indiscutible del Campeonato Mundial. Necesita a Val para no perder su asiento, pero se niega a escuchar su voz. Encerrados en el infierno asfixiante del coche de carreras, la hostilidad inicial se transforma en una dependencia brutal. Cada curva ciega los obliga a confiar, cada roce en las cabañas heladas tras las carreras rompe sus defensas. Val pensó que lo más peligroso del rally era la pista, pero pronto descubrirá que lo verdaderamente letal es enamorarse del hombre que lleva el volante.
Atracción Peligrosa
Para muchos, soy la bestia de la mafia. Un líder despiadado, implacable, sin corazón. Fui criado para no sentir, para ser duro y frío, porque en mi mundo, la compasión es una debilidad, y la debilidad te mata. Aquí, solo los fuertes sobreviven, y siempre hay alguien esperando arrancarte la cabeza.
El amor nunca ha tenido lugar en mi vida. Lo considero una tontería, una distracción insignificante que solo debilita a las personas.
Hasta que ella apareció.
LIBRO 1 DE LA SAGA ATRACCIÓN












