Capítulo 26 El asedio de los flashes

La paz en la mansión Montenegro duró exactamente ocho horas. A las seis de la mañana, el silencio del jardín fue roto por el zumbido persistente de tres drones que sobrevolaban la propiedad, desafiando los inhibidores de frecuencia que Adrián había instalado. En la cocina, el televisor que solía mos...

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