Capítulo 33 La verdad fragmentada

El vacío de la presión

El silencio en la sala de interrogatorios no era vacío. Era presión. Denso, asfixiante y calculado. La habitación, diseñada para quebrar voluntades, estaba iluminada por una única luz blanca que caía directamente sobre el rostro del traidor. Sus manos estaban esposadas a la me...

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