Capítulo 49 La marca

Donde los recuerdos empiezan a fallar

Valeria no se sentó de inmediato. Se quedó de pie en el centro de la habitación aséptica, con el pesado encendedor de plata antigua aún en la palma de la mano, como si un movimiento brusco pudiera hacer que el objeto detonara. El cuarto estaba sumergido en un si...

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