Capítulo 41 Metida en la piel

Alejandro llegó a la oficina temprano, como hacía cada mañana. Sin embargo, algo en él parecía diferente, había cambiado, aunque no se diera cuenta.

Su semblante no tenía la dureza habitual, sus hombros no estaban tan tensos, y hasta sus pasos parecían más ligeros. A primera vista, cualquiera pensa...

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