Capítulo 149 Ciento cuarenta y nueve

—¿O es que todavía te gusta tu amor platónico?

Despertó con esas mismas palabras retumbándole directo en los oídos, una y otra vez. Lyra se incorporó de golpe, el cuerpo empapado en sudor y una sensación extraña, tirante, apretándole el pecho de un modo que no lograba comprender ni sacarse de encim...

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