Capítulo 195 Ciento noventa y cinco

—Kael... —murmuró ella, abriendo los ojos para encontrarse con el atrapasueños colgado sobre su cama.

Ya era de mañana, y no había ningún Kael.

Ninguna presencia, ni siquiera cuando pensaba que, si miraba dos veces, él aparecería por arte de magia. O tal vez, si dejaba de mirar, entraría en la cas...

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