Capítulo 226 Doscientos veintiséis

—¿Dónde estoy? —se repitió a sí misma, caminando por un lugar desierto.

Podía oír pasos a su alrededor, pero no lograba distinguir la silueta de nadie ni ver ningún rostro. Y, aun así, aquel sitio no le era desconocido: era exactamente el mismo paisaje brumoso con el que siempre soñaba.

La única d...

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