Capítulo 88 Ochenta y ocho

—Ay, Dios... —Selene la envolvió por completo, apretándola contra su pecho mientras Lyra temblaba.

—Ay, Dios... ¿cómo pudo hacerte eso? ¿Cómo pudo?

—No lo sé, Selene... Siento como si mi corazón... como si mi corazón estuviera a punto de explotar y salirse de mi pecho.

—Está bien, Lyra. Todo va a...

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