Capítulo 111 El punto de quiebre de Aidan

Los puños de Aidan se cerraron a los costados, el rostro enrojecido por la emoción.

—¡No puedes llevar a Amelia al Baile Rojo! —rugió, y su voz rebotó contra las paredes.

Ethan parpadeó, momentáneamente aturdido por el estallido.

—¿Tú también? —alzó las manos, exasperado—. ¿Y por qué demonios no?...

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