Capítulo 45 Tranquila, amor

Arthur era una piedra incómoda en el zapato que Oliver quería sacarse. Le provocaba darle un puño en la boca para que dejara de hablar. En un inicio le pareció inofensivo y en parte lo era, pero le parecía tan molesto y le incomodaba notar la forma en que se desvivía por Lía. 

Cuando la veía llegar ...

Inicia sesión y continúa leyendo