Capítulo 51 La moneda de oro

El club era elegante, con música suave de fondo y luces tenues que bañaban el salón en un cálido resplandor. Oliver jugueteaba distraídamente con la cuchara de su postre, moviéndola de un lado a otro del plato sin interés real. Frente a él, Erika hablaba con entusiasmo, su cabello rubio perfectament...

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