
DADDY
franchesca_123_jiji · Completado · 224.3k Palabras
Introducción
Capítulo 1
-Gracias, Jake.—Digo antes de salir del auto.
Mi hermanastro levanta la mano en forma de despedida y yo sonrío levemente. Bajo un poco más mi falda ya que noto la mirada de algunos chicos en mis piernas. Mis mejillas se sonrojan y yo camino a un paso más rápido hasta llegar a mi aula.
-A la otra puedes avisarme con anticipación que Jake te va a traer, y así puedo irme contigo y coquetear con el.—Dice Liz, río y ruedo mis ojos.—¿Sabes? He estado pensando seriamente en eso y llegue a la conclusión de que tu hermanastro y yo haríamos muy buena pareja.
–Eres demasiado buena para él.— Río y ella hace un puchero.—Seamos sinceras, Jake es un patán.—Río y ella bufa.
-¡Pero es tan sexy!.—Exclama en un susurro, ruedo los ojos.—Y dicen que es muy bueno en la cama.— Alza sus cejas, frunzo el ceño.
-Pues me imagino, cada que una chica va a la casa sale como pingüino.— Río y Liz muerde su labio.
- ¡Iugh!. – Ella comienza a reír conmigo y el profesor entra al aula, me siento adecuadamente y saco mi cuaderno azul de matemáticas.
Él nos comparte el tema de hoy y yo tomo notas de lo que creo más importante. Odio las funciones.
Cuando la campana timbra saco ahora mi cuaderno rosado, mi favorito. Entonces el profesor Payne entra, y algunas susurran entre si.
El profesor Payne entro el año pasado y ha estado matando a las chicas desde entonces, sonrío por lo bajo.
-Buenos días clase.—Él dice en voz alta, y remanga su camisa.
—Buenos días profesor Payne.—Todos responden.
Parecíamos niños de primaria, lo sé, pero es lo que al profesor Payne le gustaba. Él sonríe y escribe una pequeña frase de un famoso griego, como siempre. Y mientras explica, muchas chicas simplemente se le quedaban viendo, otras hacían apuntes como yo.
Liz, miraba su trasero a la vez que mordía su labio. Río por lo bajo y niego.
-Señorita Beckett ¿Me podría contar el chiste?.—Pregunta el profesor Payne, trago saliva.
-Es que recordé algo, profesor.
-¿Está segura?.—Pregunta y me voltea a ver de reojo, asiento.— Por favor quédese al final de la clase.— Termina diciendo y yo suspiro y asiento.
Los minutos comenzaban a ser eternos, y cuando la campana suena, suspiro y hecho todas mis cosas a mi mochila. Todos salen y el profesor Payne me espera detrás de su escritorio. Me siento en mi correspondiente escritorio y espero a que hable.
—Ahora si, ¿Me podría decir cual era el chiste?.— Pregunta y yo bajo la mirada.
-Una compañera se le quedaba viendo directamente al trasero, no se, me pareció gracioso.—Susurro y él alza sus cejas.
-¿Quién fue?.— Pregunta y yo niego.— Isabella, dime ahora.
—No puedo, señor.— Murmuro.
No iba a echar de cabeza a Liz. Él cierra su libro con dureza y saca una libretita, maldigo por lo bajo. Él me voltea a ver y niega, mientras yo suspiro.
-Bien, entonces te esperan dos semanas de tutoría con el consejero.—Dice y sonríe, frunzo el ceño. Me entrega el papel y yo lo leo, me encojo en hombros y trato de salir de la sala.—¿Acaso le dije que saliera?.—Pregunta y yo me disculpo y vuelvo a entrar.—dame ese papel.— Dice, suspiro y se lo entrego.—Ahora si, hasta mañana señorita.—Dice y me entrega el papel.
Lo tomo y salgo del salón de clases.
Miro el papel:
5 semanas de tutoría diaria, empezando hoy a las 3:00pm.
Abro mi boca sorprendida. Corro hacia Liz y ella me mira confusa.
-¡El jodido profesor me puso 5 semanas de tutoría con el consejero!.— Exclame entonces frunzo el ceño.
- ¿Consejero?.—Pregunta y yo asiento. —Oh si, Miss Patty renunció.—Murmura, arrugo mi nariz.— Dicen que el nuevo consejero que la cubrió es joven, es todo lo que he escuchado hasta ahora, ¡Ah! Y casi olvido, también escuché que es muy bueno.—Dice y relamo mis labios.
—Yo solía tener sesiones con Patty todas las tardes, a veces en su casa, a veces en la mía.— Digo y ella hace una mueca de lado.—Ella me hizo así.— Susurro casi inaudible y Liz voltea a ver a todos los lados. Entonces sonríe.
-Ese chico, esta en nuestra clase de arte, es australiano.—Susurra y yo volteo a ver sin disimular.
Un chico alto, y guapo con un piercing en su labio comienza a caminar por todo el comedor.
— Acaba de llegar, casi no tiene amigos.
-Corre.— Murmuro y ella sonríe.
-¿Debería..?
-Oh, por supuesto que si.— Digo y ella se levanta, comienza a caminar hacia él con paso apresurado, río y comienzo a comer una fruta picada que había traído.
Siento una mirada sobre mi, pero decido no voltear. La campana suena unos quince minutos después y yo tomo mis cosas para caminar hacia mi aula. Entonces el señor Payne entra, frunzo el ceño.
-Bien clase, hay unos cambios. Como sabrán, la señora Patty ya no se encuentra en nuestra institución.—Dice el profesor .— Y es por eso que ahora el profesor Garex les compartirá la clase de Ética.—Dice y todo mundo comienza a murmurar.
La maestra Patty era como mi mamá. Era la psicóloga de la escuela y sabía todo sobre mi, era como mi segunda mejor amiga. Bufo, y entonces el silencio se hace presente.
-Buenos días .—Una voz ronca suena, todos responden con un:
-Buenos días, señor Garex.— Entonces el señor Garex ríe. Bajo la mirada.
-Veo que falta alguien.—Dice, frunzo el ceño y volteo. Liz, mierda.
-Es Liz, tuvo una emergencia y tuvo que ir corriendo al baño.—Digo y volteo a verlo. Ojos mieles, Mandíbula bien marcada, cabello como oro y una figura asombrosa. Relamo mis labios.
—Está bien, sólo esperemos que llegue a la clase.— El dice y yo asiento.
Miro a todas las chicas y se notaba a metros que se lo estaban desnudando con la mirada
- Bien, creo que al ser un maestro nuevo tendrán preguntas sobre mi, ¿Cierto?.—Dice y todas las chicas levantan su mano, él sonríe.
-¿Cuántos años tiene? .—Pregunta Marlene.
- 25 años.—Responde y la gran mayoría suspiran, y no de encanto.
—¿Está casado?.— Preguntan y él niega.
-Soy soltero.—Se encoge en hombros.
—¿Tiene hijos?.—El niega de nuevo.
-Todo a su tiempo.
-¿Es gay?.—Un chico pregunta y todos ríen, inclusive el señor Garex.
-No.— Ríe.—Me gustan las chicas.— Responde con una sonrisa en su rostro.—Bien, basta. Ahora es mi turno de conocerlos a ustedes.—Dice y apunta hacia la primera chica de la fila contraria a la mía.
Entonces todos comienzan a presentarse, y por el orden en el que va, sé que seré la última.
-Robert Wilson, diecisiete años, nací aquí en Londres y me gusta el Basketball.—Dice el compañero detrás de mi y se sienta. Suspiro y me levanto.
-Yo soy Isabella Beckett, tengo diecisiete años, me gusta cantar y bailar.—Me encojo en hombros y me siento.
El señor Garex se me queda viendo unos segundos más y asiente. Entonces la campana suena y todos comienzan a guardar sus cosas.
-Que tengan una excelente tarde.—El señor Garex dice y se retira.
Tomo mis cosas y comienzo a caminar hasta la sala de maestros, entonces me siento en la sala de espera hasta que la recepcionista me habla.
-¿El señor Payne de nuevo?.
-Si, me sigue odiando.—Río y Luisa ríe conmigo.
-El señor Garex te espera en su oficina – dice y yo agradezco. Busco la puerta con el nombre y toco tres veces hasta que la puerta se abre y el señor Garex sonríe.
-Señorita Beckett, pase.—Dice alegre, sonrío y me siento en las sillas enfrente de su escritorio. Lo miro y veo como cerraba la puerta con seguro, frunzo el ceño.—Dime, ¿Porqué estás aquí?.—Pregunta y yo suspiro.
—Porque me reí en la clase, y el profesor pensó que me reía de él.—Murmuré sin mirarlo y él ríe por lo bajo.
- ¿Y por qué te reías?.—Pregunta y yo balbuceo.
-Una chica babeaba al ver su trasero y me pareció gracioso.—Murmuro y él asiente levemente.—Y bien, ¿Cuál será mi trabajo por estas cinco semanas de sesión?.—Pregunto y él frunce el ceño.
-Oh no, señorita Beckett.—Murmura.—En realidad ya hable con el director para decirle mi manera de trabajar. Lo que busco en esta sesión es...Mejorar su conducta y con trabajos no lo lograré. Así que tome esta sesión como una... manera de conocernos mejor.— Susurra y yo ladeo mi cabeza confundida.
-No entiendo.
-Mire, me gustaría conocerla más, para poder ayudarla mejor. Me gustaría saber que le gusta y que no, su rutina diaria, entre otras cosas.—Dice y yo asiento, entonces saca unas hojas y me las entrega.—Por favor responda esto, y después de responderlo puede retirarse.—Sonríe y yo asiento.
Entonces comienzo a leerlo.
Nombre completo: Isabella Marie Beckett
Edad: 18 años.
Fecha de nacimiento: 22/07. -Suspiro.
-¿Le molesta si subo mis pies al sillón?.—Pregunto y él sacude su cabeza.
-Para nada, por favor, siéntase cómoda.—Dice y yo agradezco en voz baja.
Me acomodo lateralmente y subo mis piernas en el sillón. Muerdo mi labio y sigo leyendo. Las preguntas eran básicas. Mi domicilio, el número de mis padres, etc. en cuanto termino la primera hoja le doy vuelta y leo.
Esto ya era un poco más personal. Me preguntaba sobre mis sueños, mis viajes, mis pensamientos, etc. Cosas básicas.
Entonces le doy vuelta y me encuentro con la tercera hoja. Toda esta hoja se trataba sobre mis relaciones y...
- Disculpe.—Interrumpo al señor Garex y él me mira.— ¿Ah qué se refiere con el tipo de relaciones que me gustan?.— Pregunto ladeando mi cabeza y él relame sus labios.
-Me refiero a amorosa, sólo sexo, incluso...
-Ok, ya entendí.— Río y él asiente Suspiro, pues el único tipo te relaciones que he experimentado ha sido amoroso, relamo mis labios.— ¿Y si no estoy segura?.—Pregunto y él sonríe.
-Entonces ponga la opción.—Susurra y no deja de sonreír, me encojo en hombros y miro la opción:
•No estoy segura(o).
Ruedo los ojos y río de mi misma. Miro las siguiente preguntas:
¿Cuál es tu preferencia sexual?: Heterosexual.
¿Cuál es tu preferencia de edad?.
-Disculpe.—Susurro y el señor Garex me pone atención.— ¿Ah que se refiere con mi preferencia de edad?.
—La edad que te gusta que tengan tus parejas.— Responde y yo asiento.
Entonces respondo:
Mi misma edad o unos cuantos años mayor.
Sigo contestando algunas preguntas hasta llegar a las últimas.
¿Qué tan frecuente tiene relaciones sexuales?
Siento mis mejillas sonrojarse. Entonces escojo la primera opción:
nunca he tenido relaciones sexuales.
—Esto no lo va a ver nadie, ¿cierto?.—Pregunto y él niega.
-Este es un examen que solía poner, en la escuela anterior a la que enseñaba, a todos mis alumnos.—Responde y yo asiento.
-¿Y por que ahora no nos lo puso a todos?.—Pregunto y él sonríe.
-En realidad se los pondré en la próxima clase.— Responde y yo ladeo mi cabeza.
—¿Y por qué me lo pone a mi hoy?.—Pegunto y él relame sus labios.
-Porque a ti te tengo que conocerte más que a los demás-responde.—Ah ti te veré todos los días por casi un mes. A los demás los veré dos veces a la semana.—Asiento y bajo la mirada.
¿Se referiría a usted mismo(a) como un sadomasoquista?
Estas pregunta son jodidamente extrañas. Tomo mi teléfono y busco la definición de sadomasoquista, trago saliva al leer. Pero en realidad tenía la duda. Sexualmente no tengo una respuesta, nunca he experimentado nada de eso.
Miro las opciones:
Suspiro, dudo por unos segundos y entonces decido escribir
“No lo sé, nunca he experimentado nada como eso”
Me encojo en hombros y sigo leyendo:
¿Nunca he cometido incesto?: No
Me pregunto que hace el señor Garex con esta información. Digo, ¿Con esto, que puede diagnosticar?
¿Ninfomanía?
Quizás.
Sigo leyendo:
¿Que tan seguido se masturba?
Dios mío, siento mis mejillas arder como nunca. Odio hablar de sexo, se que es algo natural pero, ¡Por Dios! para mi es un taboo.
“Nunca he masturbado”
Entonces contesto la última pregunta:
¿He tenido sexo con alguien (+8 años) mayor que yo o he tenido una relación con él?: “Nunca”
-Terminé .—Digo feliz y él sonríe.
-Hasta mañana, señorita Beckett.— Dice. Tomo mis cosas y salgo casi corriendo.
Fue un cuestionario extraño. Pero tengo que admitir que me dejo con muchas dudas.
Últimos capítulos
#75 Epílogo
Última actualización: 1/24/2025#74 Parte 2 Final
Última actualización: 1/24/2025#73 Parte 2 • capítulo 25
Última actualización: 1/24/2025#72 Parte 2 • capítulo 24
Última actualización: 1/24/2025#71 Parte 2 • capítulo 23
Última actualización: 1/24/2025#70 Parte 2 • capítulo 22
Última actualización: 1/24/2025#69 Parte 2 • capítulo 21
Última actualización: 1/24/2025#68 Parte 2 • capítulo 20
Última actualización: 1/24/2025#67 Parte 2 • capítulo 19
Última actualización: 1/24/2025#66 Parte 2 • capítulo 18
Última actualización: 1/24/2025
Te podría gustar 😍
El CEO Sobre Mi Escritorio
—Sé que sí.
—¿Y si no quiere este tipo de protección?
—La querrá —digo, bajando un poco la voz—. Porque necesita a un hombre que pueda darle el mundo.
—¿Y si el mundo arde?
Mi mano se tensa sutilmente en la cintura de Violet.
—Entonces le construiré uno nuevo —respondo—. Aunque tenga que quemar el viejo yo mismo.
No trabajo para Rowan Ashcroft.
Trabajo bajo él.
Desde mi escritorio, decido quién obtiene acceso al CEO más implacable de la ciudad y quién no pasa del lobby. Gestiono su tiempo, su silencio, sus enemigos. Mantengo su mundo en marcha mientras el mío se derrumba en silencio bajo facturas impagas, una madre internada en rehabilitación y un hermano que desapareció sin despedirse.
Rowan Ashcroft es poder envuelto en un traje a medida.
Frío. Intocable. Implacable.
No coquetea. No sonríe. No ve a las personas, solo su utilidad.
Y durante mucho tiempo, yo solo fui útil.
Hasta que empezó a observarme.
Al principio, el cambio en su atención es sutil. Una pausa demasiado larga. Una mirada que se queda. Órdenes que me acercan en vez de alejarme. El hombre que está de pie frente a mi escritorio empieza a controlar más que mi agenda, y me doy cuenta demasiado tarde de que llamar la atención de Rowan Ashcroft es mucho más peligroso que ser ignorada.
Porque los hombres como él no ansían afecto.
Ansían posesión.
Esto se suponía que era un trabajo.
No una prueba de mis límites.
No una lenta y deliberada caída en su autoridad.
Pero si Rowan Ashcroft decide que pertenezco bajo su escritorio, que así sea.
Sobrevivir tiene un precio, y las facturas no se preocupan por cómo las pago.
Alpha at the Door (versión editada)
—Ese es el último de ustedes, Cascata —dijo el hombre, mirando al lobo. Disparó de nuevo antes de escapar al final del oscuro callejón.
La tía Rita me dijo que nunca creyera en los hombres lobo. Eran malvados y desagradables.
Pero miré al lobo muy herido. Simplemente no podía dejar que alguien muriera frente a mí.
Corriendo por el oscuro callejón tenuemente iluminado, de nuevo. Miré hacia atrás con cautela. La bestia marrón de furia me estaba persiguiendo. Gruñendo en la oscuridad, estaba decidido a atraparme. Gemí y me giré, concentrándome en mi escape. No quería morir esta noche.
—¡Corre, Veera! —gritó Leo, pero luego lo vi ser arrastrado a las sombras por un par de guantes negros.
Habían pasado cinco largos años desde que había visto esos ojos brillantes.
No había tenido esta pesadilla por un tiempo. Soñaba con él después de esa noche. Me perseguían, atrapaban y secuestraban en los sueños, pero esta noche se sentía tan diferente.
—Si te comportas, te dejaré ir.
Veera miró a su secuestrador y levantó una ceja. Quería maldecirlo, pero se dio cuenta de que no sería prudente, ya que él era un Alfa a quien había salvado del borde de la muerte hace cinco años. Además, estaba atada a la silla y su boca había sido tapada nuevamente, ya que se había asustado y le había gritado como cualquier víctima normal en una película de suspenso.
Por favor, tenga en cuenta que esta es una versión editada de AATD, la historia y el contenido serán los mismos que en la original.
Lectura madura 18+
Alpha at the Door 2020 Por RainHero21 ©
Felicidad del Ángel
«¡Cállate, carajo!» le gritó. Ella se quedó en silencio y él vio que las lágrimas comenzaban a llenarle los ojos, le temblaban los labios. Oh, carajo, pensó. Como la mayoría de los hombres, una mujer llorando lo asustó muchísimo. Prefiere tener un tiroteo con cien de sus peores enemigos que tener que lidiar con una mujer que llora.
«¿Y tu nombre es?» preguntó.
«Ava», le dijo en voz baja.
«¿Ava Cobler?» quería saberlo. Su nombre nunca había sonado tan bonito, la sorprendió. Casi se olvidó de asentir. «Mi nombre es Zane Velky», se presentó, extendiendo una mano. Los ojos de Ava se agrandaron cuando escuchó el nombre. Oh, no, eso no, nada más que eso, pensó.
«Has oído hablar de mí», sonrió, parecía satisfecho. Ava asintió. Todos los que vivían en la ciudad conocían el nombre de Velky, era el grupo mafioso más grande del estado con su centro en la ciudad. Y Zane Velky era el cabeza de familia, el capo, el gran jefe, el gran mandamás, el Al Capone del mundo moderno. Ava sintió que su cerebro, presa del pánico, se descontrolaba.
«Cálmate, ángel», le dijo Zane y puso su mano sobre su hombro. Su pulgar cayó por delante de su garganta. Ayya se dio cuenta de que si lo apretaba, tendría dificultades para respirar, pero de alguna manera su mano calmó su mente. «Es una buena chica. Tú y yo necesitamos hablar», le dijo. La mente de Ava se opuso a que la llamaran niña. La irritaba a pesar de que estaba asustada. «¿Quién te pegó?» preguntó. Zane movió su mano para inclinar la cabeza hacia un lado y poder mirarle la mejilla y luego el labio.
**************Ava es secuestrada y se ve obligada a darse cuenta de que su tío la ha vendido a la familia Velky para saldar sus deudas de juego. Zane es el jefe del cártel de la familia Velky. Es duro, brutal, peligroso y mortal. En su vida no hay espacio para el amor o las relaciones, pero tiene necesidades como cualquier hombre de sangre caliente.
Advertencias de activación:
Hable sobre SA
Problemas con la imagen corporal
BDSM ligero
Descripciones descriptivas de las agresiones
Autolesión
Lenguaje duro
Adonis Tatuado - Romance de la Mafia
En el que digo que quiero treparlo como a un árbol.
Y él. Acaba. De contestar.
En realidad, es culpa del perro.
Si este gran danés sin entrenar que estoy paseando tuviera algo de modales, nunca habría acabado así:
Con la correa enredada alrededor del hombre más guapo que he visto en mi vida.
Por suerte para mí, el chico se lo tomó con humor.
(Aunque su broma de que los perros se parecen a sus dueños resulta demasiado acertada cuando Rufus empieza a montarle la pierna).
Me deja su tarjeta de presentación y una sonrisa que me afloja las rodillas.
Todavía me estoy pellizcando cuando mi mejor amiga y yo retomamos el paseo.
—Se me hace que te gustó un poquito —me acusa.
Sin pensar y un poco alterada por toda la experiencia, respondo:
—Le enredaría las piernas en la cintura más fuerte que esa correa.
AHÍ es cuando revela que estaba grabando mi respuesta.
AHÍ es cuando me dedica la sonrisa más maliciosa que he visto en mi vida y dice:
—De nada.
Y AHÍ es cuando me pasa mi teléfono y me muestra...
Que le envió la grabación a él.
Siento el corazón en la garganta mientras aparecen esos tres puntitos...
Y luego, un mensaje.
—DEMUÉSTRALO.
Sin Segunda Oportunidad, Despreocupada y Próspera
Mi prometido estaba allí con su amante embarazada envuelta en sus brazos, burlándose de mí. —Sin mí, no eres nada.
Me di la vuelta y llamé a la puerta del hombre más rico de la ciudad. —Sr. Locke, ¿interesado en una alianza matrimonial? Estoy ofreciendo una participación de cien mil millones de dólares—más un futuro imperio empresarial, sin costo alguno.
La historia de Reckless Renegades Viper y Pixie
Soy Sabine, todos me llaman Pixie por mi talla. Mido poco más de un metro y medio. Cometí el error y me casé con un hombre al que apenas conocía durante un fin de semana de diversión. Me dejó a la mañana siguiente y no lo vi durante meses hasta que fui a una reunión sobre la contratación de un guardaespaldas con los Reckless Renegades. Imagina mi sorpresa cuando veo a mi marido perdido hace mucho tiempo con una zorra en el brazo. Lo despedí y le pedí que entregara los periódicos la semana siguiente. Dejé todo lo que tuviera que ver con el club. Negocios, amigos, lo que sea. No iban a dejar que se burlaran de mí. Me dejó, así que debió firmar y dejarme seguir con mi vida. Soy un campeón de patinaje sobre hielo pero necesito más. Quiero amor y una familia propia. Creí que lo había encontrado. Caray, me equivoqué. Ahora ha vuelto y dice que quiere ganarse mi corazón.
Tango con el corazón del Alfa
«La conoció en el campo de entrenamiento de Alpha», dijo. «Ella es la pretendiente perfecta para él. Anoche nevó, lo que indica que su lobo está contento con su elección».
Mi corazón se hundió y las lágrimas corrieron por mis mejillas.
Alexander se llevó mi inocencia anoche, y ahora está tomando esa cosa de su oficina como su Luna.
Emily se convirtió en el hazmerreír de la manada cuando cumplió 18 años y nunca esperó que el hijo del Alfa fuera su compañero.
Después de una noche de amor apasionado, Emily descubre que su pareja ha elegido a su pareja. Con el corazón roto y humillado, desaparece de la manada.
Ahora, cinco años después, Emily es una respetada guerrera de alto rango en el ejército del rey Alfa.
Cuando su mejor amiga la invita a una noche de música y risas, no espera encontrarse con su pareja.
¿Su pareja se dará cuenta de que es ella?
¿La perseguirá y, sobre todo, Emily podrá mantener sus secretos a salvo?
La Noche Antes de Conocerlo
Dos días después, entré a mi pasantía y lo encontré sentado detrás del escritorio del CEO.
Ahora le traigo café al hombre que me hizo gemir, y él actúa como si yo hubiera cruzado la línea.
Empezó con un reto. Terminó con el único hombre que nunca debería desear.
June Alexander no planeaba acostarse con un extraño. Pero en la noche que celebra haber conseguido su pasantía soñada, un reto salvaje la lleva a los brazos de un hombre misterioso. Es intenso, callado e inolvidable.
Pensó que nunca lo volvería a ver.
Hasta que entra en su primer día de trabajo—
Y descubre que él es su nuevo jefe.
El CEO.
Ahora June tiene que trabajar bajo las órdenes del hombre con quien compartió una noche imprudente. Hermes Grande es poderoso, frío y completamente prohibido. Pero la tensión entre ellos no desaparece.
Cuanto más cerca están, más difícil se vuelve mantener su corazón y sus secretos a salvo.
¡Mate!
Sin embargo, la tranquilidad de su relación se ve quebrantada una noche, cuando Gia lo descubre besando a su mejor amiga en una fiesta. Su loba, en un grito interior, le asegura que él es su mate, pero Gael niega cualquier vínculo más allá de la amistad.
¿Será que Gia está cediendo a la obsesión y fantaseando con su conexión, o realmente está destinada a estar con Gael?
Renacimiento: Actriz Estrella
Pero lo que nunca esperé fue que la razón por la que me buscaron era para mi médula ósea... ¡Querían usarla para salvar a otra persona!
Mi corazón se rompió. ¿Cómo podían ser tan crueles unos padres?
Desilusionado con el mundo, caí del balcón y morí.
Pero para mi sorpresa, ¡renací!
Esta vez, ¡viviría para mí mismo! ¡Aquellos que me habían hecho daño pagarían el precio!
Cuando los Contratos se Convierten en Besos Prohibidos
Cuando Amelia Thompson firmó ese contrato de matrimonio, nunca supo que su esposo era un agente encubierto del FBI.
Ethan Black se acercó a ella para investigar el Grupo Viktor—la corporación corrupta donde trabajaba su difunta madre. Para él, Amelia era solo otra pista, posiblemente la hija del conspirador que estaba jurado a destruir.
Pero tres meses de matrimonio lo cambiaron todo. Su calidez e independencia feroz desmantelaron cada defensa alrededor de su corazón—hasta el día en que ella desapareció.
Tres años después, ella regresa con su hijo, buscando la verdad sobre la muerte de su madre. Y él ya no es solo un agente del FBI, sino un hombre desesperado por recuperarla.
Un Contrato de Matrimonio. Una Herencia que Cambia la Vida. Una Traición que Rompe el Corazón.
¿Podrá el amor sobrevivir esta vez a la máxima decepción?
La Pareja Prohibida del Rey Alfa
—¡Maldita sea! ¡Mocosa malcriada! —maldijo entre dientes y me agarró del cabello con brusquedad, pero con cuidado, y luego lo deslizó dentro de mi boca…
Hazel tenía todo lo que una mujer podría desear: un esposo amoroso y atento, un hogar feliz y todo el poder en la palma de su mano.
Sin embargo, su vida de ensueño se convierte en una pesadilla cuando su esposo encuentra a su pareja destinada. Traicionada y destrozada, Hazel intenta liberarse de las cadenas del destino, pero le resulta difícil por los lazos que la atan a su esposo.
Como si que el esposo de Hazel encontrara a su pareja destinada no fuera suficiente castigo de la diosa, su manada fue atacada y ella fue tomada por el despiadado príncipe licántropo como su cautiva.
Luciano, el príncipe licántropo que se aferra con firmeza a las reglas de su reino, codicia la belleza de Hazel y no puede evitar el fuego que se enciende dentro de él.
¿Qué sucede cuando se revela el secreto del pasado que amenaza la vida tanto de Hazel como del príncipe? ¿Será su amor lo bastante fuerte para mantenerlos unidos o los consumirá la ira, la traición y el dolor?












