Capítulo 21 Cautiva de su sombra

Allí, apoyado contra la pared con la arrogancia de quien sabe que su sola presencia es una sentencia, Viktor la observaba.

Alina se detuvo en seco. Su pecho subía y bajaba con la respiración alterada. Sentía la piel erizarse de forma involuntaria. Quiso retroceder, pero sus pies no respondieron.

É...

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