Capítulo 22 Mentiras y Deseos

La habitación se llenó de una tensión eléctrica cuando Alina sintió su respiración caliente en contra de la piel de su rostro. Sus ojos azules, fríos como el hielo, se clavaron en los de ella con una intensidad devastadora. En su mirada no había prisa, solo la certeza de un cazador que sabe que su p...

Inicia sesión y continúa leyendo