Capítulo 28 La hora de las sombras

La orden de Matteo resonó con el eco implacable de una sentencia de muerte. El pánico inicial por Mía y mi madre se evaporó, transformándose en una ira pura y helada que me recorrió las venas. Ya no estábamos en el terreno de las demandas ni del prestigio social; Valerio había tocado a mi famili...

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