Capítulo 104 El ángel de carbón.

El mundo se había reducido a tres cosas: el traqueteo rítmico de las ruedas de acero clac-clac, clac-clac, el olor penetrante a gasoil, carbón, y el frío. Sobre todo, el frío.

Mariana Solís estaba acurrucada en un rincón del vagón de mercancías, sobre una pila de sacos de arpillera vacíos que raspab...

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