
DESEO PROHIBIDO. La presa del magnate.
jedacla · En curso · 343.0k Palabras
Introducción
Para Mariana, la noche en aquel hotel debía ser solo un escape. Dolida porque su novio la dejó plantada en una gala, cometió la locura de entregarse a un desconocido: un hombre mayor a ella, devastadoramente atractivo y peligroso, que le dio el placer más intenso de su vida, pero al amanecer lloró.
Ella pensó que nunca volvería a verlo. Estaba equivocada.
Al día siguiente, la pesadilla se hizo realidad. El desconocido tiene nombre: Damián Rostov. Es un magnate despiadado. Es un hombre roto por una tragedia del pasado. Y lo peor de todo: Es el padre de su novio.
Ahora, Mariana está atrapada. Damián no solo ha descubierto su secreto, sino que la ha obligado a mudarse a su mansión bajo la falsa excusa de cuidar a su hijo, Nico.
Pero sus verdaderas intenciones son mucho más oscuras.
Damián tiene un plan: mantenerla cerca para torturarla y vengarse del pasado. Pero su venganza tiene una falla mortal. Porque aunque la odia con la razón, su cuerpo no ha olvidado cómo se sintió tenerla en su cama.
Entre cenas tensas, roces prohibidos bajo la mesa y paredes demasiado finas, Mariana deberá luchar para proteger a Nico de la verdad, mientras intenta no quemarse en el fuego del único hombre que debería estar prohibido.
Él quiere destruirla. Ella quiere huir. Pero el deseo es una cadena que los ata cada vez más fuerte.
Capítulo 1
El salón de baile del Hotel Plaza brillaba tanto que a Mariana le dolían los ojos. O quizás era el precio de las lámparas de araña lo que la mareaba.
Se ajustó el tirante de su vestido azul oscuro, una imitación barata que había comprado en rebajas, y se escondió detrás de una columna de mármol. Se sentía como una intrusa en un planeta de diamantes y cirugías plásticas. Miró el reloj de su teléfono por décima vez. 22:15.
Habían pasado cuarenta y cinco minutos y su novio no había llegado.
"Lo siento mi amor no puedo ir" le había escrito él.
Ella no esperó más y lo llamó.
—¿Por qué no puedes venir? Te dije claramente antes de salir que me avisaras. Que no me hicieras venir si no ibas a estar presente.
—Lo siento Mariana, pero es que sabes bien que no me gustan las multitudes.
—Eso lo entiendo perfectamente, lo que no entiendo, es que te lo dije antes y me juraste que no había problema que viniera, ¿y ahora me dejas aquí varada, con un montón de desconocidos?
Se quedó esperando respuesta, pero él se mantuvo en silencio.
—¿Sabes? Creo que esta relación, no va a llegar a ningún lado, deberíamos dejarla hasta aquí.
Y con esas palabras cortó la llamada. Estaba molesta, porque ella había dejado compromisos a un lado para acompañarlo y él no tuvo la decencia de avisarle que no iría.
Se sintió indignada, molesta, decepcionada, abandonada, humillada entre tanta gente rica que la miraba por encima del hombro, y como cucaracha en baile de gallina.
Pidió un whisky. Luego otro. Nunca bebía, pero esa noche quería dejar de sentir. No sabía cuánto había bebido, solo que ya se sentía un poco mareada y entonces apareció Él.
Ese desconocido del esmoquin. Ojos grises. Una voz que prometía destruir sus problemas.
—¿Bebes para olvidar o para celebrar? —le preguntó él.
La voz sonó a su lado. Grave. Profunda. Una vibración masculina que le recorrió la columna vertebral antes de que pudiera siquiera girarse. Mariana miró al dueño de la voz. Y el aire se le quedó atascado en la garganta.
El hombre era... devastador. Alto, superando el metro noventa. Llevaba un esmoquin negro hecho a medida que se ajustaba a unos hombros anchos y poderosos.
Tenía el cabello oscuro, peinado hacia atrás, con un descuido elegante, y una barba de tres días que le daba un aire peligroso, casi salvaje, en medio de tanta etiqueta. Pero fueron sus ojos los que la atraparon. Grises. Fríos como el acero, pero ardiendo con una inteligencia feroz.
El hombre notó su mirada. Se giró lentamente, apoyando un codo en la barra, invadiendo el espacio personal de Mariana con una naturalidad arrogante.
—Para no pensar —respondió ella.
—Entonces deja que yo piense por ti. Te invito otro whisky.
Ella asintió y él le pidió al Bartender las bebidas, luego dirigió su atención a ella.
—¿Y qué hace una mujer como tú, escondida detrás de una columna, en la boca del lobo?
—Esperaba a mi novio, pero al parecer ya no va a venir, me dejó embarcada sin explicaciones —respondió ella.
—Tu novio es un idiota —sentenció él con calma.
Mariana parpadeó, ofendida pero intrigada.
—No lo conoces.
—No necesito conocerlo. Si yo tuviera a una mujer con esos ojos, esperándome...
Bajó la mirada a los labios de ella, y Mariana sintió que las rodillas le fallaban.
El calor le subió por el cuello. Ese hombre era un depredador. Lo emanaba.
—Quizás él tiene una buena excusa —defendió ella, débilmente.
El desconocido dio un paso más cerca. Ahora podía olerlo. Sándalo, tabaco caro y una nota de peligro.
—Las excusas son para los hombres débiles, Mariana. Los hombres de verdad toman lo que quieren.
Él extendió la mano y, con un atrevimiento que la dejó helada, le acomodó un mechón de cabello detrás de la oreja. Sus dedos rozaron la piel sensible de su cuello.
Fue como un chispazo eléctrico. Mariana dejó de respirar. Su cuerpo reaccionó con una traición absoluta: se inclinó hacia él. Estaban en medio de trescientas personas, pero se sentía como si estuvieran solos en una habitación oscura.
—¿Quién es usted? —susurró ella, temblando.
El hombre sonrió. No fue una sonrisa amable. Fue la sonrisa de un lobo que ha encontrado un conejo interesante. Se inclinó hacia ella, sus labios rozando casi su oreja.
—Alguien que está pensando muy seriamente en robarte, ya que el idiota del novio tuyo no te cuida.
Sin dar ninguna explicación la tomó de la nuca y la besó
Sus labios fueron una declaración de guerra. No fue un beso de exploración, sino de conquista. Firme, decidido, experto. La boca de Mariana se abrió bajo la suya con un gemido ahogado que fue devorado por él.
El sabor a whisky y peligro la inundó, y el mundo la gala, Nico, su humillación, se desvaneció en una bruma irrelevante.
Él no se apresuró. Tomó su tiempo, saboreándola, midiendo cada una de sus respuestas. Una mano anclada en su nuca, la otra descendiendo por la curva de su espalda hasta posarse, con una firmeza posesiva, en la base de su columna.
La atrajo contra su cuerpo y Mariana sintió, a través de las finas capas de tela, la evidencia dura e innegable de su deseo. Un estremecimiento, húmedo y culpable, le recorrió el vientre.
Cuando finalmente separó sus labios, ambos jadeaban. Sus ojos grises, ahora oscuros como una tormenta, escrutaron su rostro, buscando y encontrando la rendición que ella aún no verbalizaba.
—No debería… —logró balbucear ella, pero sus manos, traicioneras, ya se aferraban a los impecables faldones de su esmoquin.
—Lo único que no deberías hacer es mentirte a ti misma —susurró él, su aliento caliente en sus labios hinchados. —¿Quieres que pare?
Esa pregunta, esa única concesión a su supuesta moralidad, fue lo que rompió el último dique. Porque no, no quería que parara. Quería olvidar. Quería arder. Quería que este desconocido, con sus ojos de lobo y sus manos que prometían dominio, borrara toda huella de otra persona.
En respuesta, Mariana se elevó sobre las puntas de sus pies y le mordió el labio inferior. Un gesto feroz, desafiante. Un "sí" salvaje.
Un gruñido gutural salió del pecho del hombre. La victoria brilló en su mirada.
—Bien —fue todo lo que dijo.
Últimos capítulos
#235 Capítulo 235 Un nuevo guion.
Última actualización: 7/21/2026#234 Capítulo 234 La máscara de la seda.
Última actualización: 7/20/2026#233 Capítulo 233 La fragilidad de lo cotidiano.
Última actualización: 7/19/2026#232 Capítulo 232 La marca de la duda.
Última actualización: 7/17/2026#231 Capítulo 231 El peso de la confesión.
Última actualización: 7/16/2026#230 Capítulo 230 La arquitectura de las sombras.
Última actualización: 7/14/2026#229 Capítulo 229 Juegos de poder.
Última actualización: 7/13/2026#228 Capítulo 228 Descubierto.
Última actualización: 7/11/2026#227 Capítulo 227 La máscara de acero.
Última actualización: 7/10/2026#226 Capítulo 226 El rastro del fantasma.
Última actualización: 7/9/2026
Te podría gustar 😍
Lucha entre Alfas (libro 3 de Híbrido Aria)
«Papá», grito petrificado mientras lucho por librarme de sus garras. Mi padre y mi hermano Ryker salieron corriendo antes de que se congelara, lo que me hizo mirar al hombre que me había agarrado.
«Alpha Tate ha dejado ir a mi hija ahora», gruñe mi padre, acercándose a él, incluido mi hermano, al ver la expresión de miedo en mi rostro. Mi tío sale corriendo por la puerta antes de detenerse junto a mi hermano.
«Tate la dejó ir, caramba, ¿qué te pasa?» Le pregunta Damien. Sin embargo, Alpha Tate no me suelta, sino que me acerca más a él y veo a mi hermana salir corriendo con una expresión de pánico en su rostro.
«Mía». Gruñe detrás de mí, haciendo que todos se miraran, sin que nadie ocultara su asombro ante sus palabras. Mi hermano parece recuperarse más rápido antes de recurrir al alfa.
«Déjala ir, solo tiene dieciséis años, estás asustando a mi hermana»
Paraíso Cruel - Un Romance Mafioso
Llamar por accidente a tu jefe...
Y dejarle un mensaje de voz subido de tono cuando estás, eh... «pensando» en él.
Trabajar como la asistente personal de Ruslan Oryolov es un trabajo infernal.
Después de un largo día satisfaciendo cada capricho del multimillonario, necesito liberar estrés.
Así que, cuando llego a casa esa noche, eso es exactamente lo que hago.
El problema es que mis pensamientos siguen estancados en el imbécil de mi jefe que me está arruinando la vida.
No pasa nada; porque de todos los muchos pecados de Ruslan, ser guapísimo podría ser el más peligroso.
Esta noche, fantasear con él es justo lo que necesito para llevarme al límite.
Pero cuando bajo la mirada hacia mi teléfono, aplastado a mi lado,
Ahí está.
Un mensaje de voz de 7 minutos y 32 segundos...
Enviado a Ruslan Oryolov.
Entro en pánico y lanzo mi teléfono al otro lado de la habitación.
Pero no hay forma de deshacer el daño causado por mi muy sonoro orgasmo.
Entonces, ¿qué puedo hacer?
Mi plan era simplemente evitarlo y actuar como si nunca hubiera pasado.
Además, nadie tan ocupado revisa sus mensajes de voz, ¿verdad?
Pero cuando programa una reunión a solas conmigo de exactamente 7 minutos y 32 segundos,
Una cosa es segura:
Lo.
Escuchó.
Todo.
Casado forzosamente con el Príncipe Alienígena
Mis labios temblaron mientras resistía el impulso de besarlo. No estaba siendo coaccionada, convencida ni obligada a sentirme así y este deseo de ser poseída en todos los sentidos por este alienígena con cola había empapado mis bragas más allá de lo imaginable.
Finalmente, tiré la precaución al viento y tomé sus labios con los míos, el placer que siguió lo justificó completamente.
Y mientras comenzaba a responder a sus caricias, mis brazos rodeando su torso, todo lo que podía pensar era en cuánto más de él quería y anhelaba.
No se me ocurrió en ese momento cómo había pasado de odiar toda su existencia a de repente querer que envolviera su cola alrededor de mi cuello mientras movía mi cuerpo arriba y abajo de su excitantemente largo miembro.
Saber que iba a ser una criadora para un alienígena al azar cuando cumpliera dieciocho años era una realidad con la que Tessa tuvo que lidiar mientras crecía, al igual que cualquier otra chica humana, pero lo que no estaba preparada era para que el Príncipe de los alienígenas que había odiado desde la infancia de repente decidiera que ella sería su esposa, permanentemente.
Para empeorar las cosas, descubrió muchas nuevas razones para odiarlo, así como más para enamorarse de él, y está luchando arduamente para asegurarse de que su mente gane sobre su corazón.
Pero a medida que el mundo alienígena recupera la esperanza gracias a ella, debe luchar por su planeta, ya que el alienígena al que finalmente entregó su corazón y mente podría terminar destruyendo todo lo que ama y por lo que lucha; la Tierra.
El regreso de Eva (El comienzo de mi condena)
Una que hasta el día de hoy me persigue cada vez que veo esos ojos color dorado que me miran con tanta devoción y amor.
Es por ella que salgo de la oscuridad en la que me he mantenido.
Por ella es que quiero cerrar este maldito capítulo de mi vida.
Porque por ella soy lo que soy y no me arrepiento de nada de lo que he hecho en la vida, menos de escapar de él.
CONNOR BROWN, espera mi regreso y prepárate para caer de rodillas suplicando clemencia.
El regreso de la princesa de la mafia
Rompiendo las reglas
Michelle Ranieri es un hombre que sabe lo que quiere. Construyó la cadena de restaurantes más famosa de país desde cero. No ha llegado tan lejos por detenerse ante los obstáculos y es un hecho que nada lo va a detener de convencer a Laila que están hechos el uno para el otro. Si tiene que fingir ser su novio para ello, pues que así sea. Ella puede poner todas las reglas que quiera, pero todo el mundo sabe que algunas reglas están hechas para romperse.
Venganza de la Luna Abandonada
—Bella. —El tono de Ethan cambió, adquiriendo ese filo de advertencia que yo conocía demasiado bien—. Faye está vulnerable en este momento. Está aterrada de que la resientas, de que esto divida a la manada. Lo último que quiere es que este bebé se interponga entre nosotros.
—Entonces no debiste hacerlo. —Sostuve su mirada de frente, dejando que viera el hielo en la mía—. Vuelve con tu hijo.
—Por el amor de Dios. —Se pasó una mano por el cabello—. ¿Cuántas veces…? Fue inseminación artificial. Usaron mi esperma, sí, pero Faye y yo nunca…
Bella soltó un resoplido frío. Qué mentiras tan descaradas. Su compañero había tenido una aventura con la pareja de su hermano, y toda su familia ayudó a echarla sin nada, solo para abrirle paso a la amante y que ocupara el lugar que le correspondía. Pobre idiota… creía que ella era solo una hija adoptiva no deseada, fácil de desechar y controlar. Nunca supo que la genio informática que había estado buscando era su propia Luna.
Como se había manchado a sí mismo, Bella había terminado con él. Lo rechazó y recuperó lo que era suyo, ascendiendo hasta lo más alto con la ayuda de Victor, quien había estado secretamente enamorado de ella durante años.
Cuando Ethan intentó recuperarla:
—No quieres que nuestro hijo crezca sin padre.
Bella sonrió con burla.
—El padre del niño no eres tú.
Promesas Olvidadas
Hasta que empieza a recordar. Recordar a una mujer. Una mujer que le salvó la vida. Evelyn Harris resultó ser mucho más de lo que él recordaba originalmente. ¿Podrá Zach mantener su vida en orden mientras lidia con esta mujer misteriosa? ¿O todo lo que ha construido en los últimos tres años se desmoronará?
Corazón sin dueño
Emparejada con su Instructor Alfa
Semanas después, nuestro nuevo instructor Alfa de combate entra al salón. Regis. El tipo del bosque. Sus ojos se clavan en los míos, y sé que me reconoce. Entonces el secreto que he estado ocultando me golpea como un puñetazo: estoy embarazada.
Él tiene una propuesta que nos ata más que nunca. ¿Protección… o una jaula? Los susurros se vuelven venenosos, la oscuridad se cierra sobre mí. ¿Por qué soy la única sin lobo? ¿Es mi salvación… o me arrastrará a la ruina?
Amor Entre Las Nubes
LA REPRODUCCIÓN TOTAL O PARCIAL DE ESTE MATERIAL QUEDA PROHIBIDA. LA HISTORIA ESTA REGISTRADA EN SAFE CREATIVE . Copyright
La Omega Elegida
Sin embargo, contra todo pronóstico, lo logra.
Los nacidos Alfa y Beta la ven como una vergüenza para la tradición; una forastera que no pertenece. No pasa mucho tiempo antes de que Lilieth se dé cuenta de que Noctem Lunae es más que una academia—es un campo de batalla.
Luego está Cadeon Lupecrest, heredero del Clan Lupecrest, el hombre destinado a elegir a su Luna entre las mejores de la academia. Debería ignorarla. A ella le han enseñado a temer a los Alfas toda su vida. Sin embargo, desde el momento en que se conocen, una atracción innegable los une.
Pero Noctem Lunae tiene reglas. Los omegas nunca pueden ser Lunas. Pero a medida que oscuros secretos salen a la luz, Lilieth comienza a preguntarse—¿fue admitida para fracasar, o está destinada a romper el sistema por completo?












