Capítulo 131 Pesadillas de hielo.

—No... ¡No!

Se despertó con el grito ahogándose en su propia garganta.

Mariana pateó las sábanas de seda negra con violencia. El sudor frío le empapaba la frente. El terror le paralizaba el pecho.

Estaba corriendo. El hielo le cortaba las plantas de los pies. Nieve hasta las rodillas. Voces ásperas ...

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