Capítulo 147 El teatro del dolor.

La saliva le raspó la garganta a Katia.

Damián Rostov estaba de pie a escasos metros de la colchoneta. Su traje negro impecable, sus brazos cruzados y esa frase letal flotando en el aire.

Katia sentía los dedos de Nicolás aferrados a sus muñecas. El agarre era firme. Posesivo. Sentía el pecho de él ...

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