Capítulo 159 Tensión y deseo.

El agarre de Nicolás era de acero. Caliente. Firme. Sus dedos largos rodeaban la muñeca de Katia. La presión aumentaba por segundos.

—Ahora tú y yo vamos a terminar lo que empezamos en ese piso de goma —le sentenció Nico.

Su boca estaba a milímetros de la de ella. El aliento cálido chocó contra los ...

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