Capítulo 224 La primera grieta.

El silencio del ala médica no era el vacío absoluto que reinaba en el despacho de Damián. Era un silencio denso, cargado de un propósito clínico. Nicolás, recluido en la sala de monitores adyacente, mantenía los ojos fijos en la pantalla dividida. 

Sus dedos, entrelazados sobre la mesa, temblaban co...

Inicia sesión y continúa leyendo