Capítulo 229 Juegos de poder.

El sol comenzó a entrar por la ventana, pero para Nicolás, la luz no era un alivio; era una exposición brutal. Seguía de pie en el centro de la habitación, con la mano de Katia presionando la suya contra su propio pecho. El latido de ella, rápido y vivo, era el único sonido que importaba.

Katia reti...

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