Capítulo 233 La fragilidad de lo cotidiano.

El peso del libro en sus manos era el único ancla que mantenía a Nicolás unido a una realidad que no estaba construida sobre secretos o la vigilancia constante de sus sombras.

Estaba frente a la puerta de la habitación de Katia, sintiendo cómo el tiempo se estiraba, volviéndose denso y pegajoso.

Hab...

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