Capítulo 277 Visita imprevista.

A la mañana siguiente, Katia bajó a las nueve.

Nicolás estaba terminando su café.

La miró. Después miró su ropa.

—¿Adónde vas?

Katia se detuvo.

—Tenemos una cita.

Él frunció el ceño.

—¿Con quién?

—Con una cuna.

Nicolás dejó la taza.

—Ah.

—Lo olvidaste.

—No.

—Esa cara dice que sí.

—Esa cara dice que ...

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